Arauca


Fallece en Arauca el narrador de coleo Ismael Tovar.

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Se apagó la voz del coleo en Arauca
Se apagó la voz del coleo en Arauca: Un infarto fulminante acabó con la vida del carismático narrador de coleo Ismael Tovar Rojas, en el Hospital San Vicente, de Arauca.

A primera hora de la mañana de este 7 de junio, en el Hospital San Vicente se apagaba para siempre la voz del llanero Ismael Tovar Rojas, aquel que inmortalizó esa particular forma de cantar las vueltas de campana en las tardes de toros coleados, su deporte amado.

Siempre carismático, sonriente, orgulloso de su tierra y su cultura, también tuvo espacio en su corazón para el vallenato. Prueba de esto es que el hombre se fue queriendo grabar un disco de vallenatos de su inspiración. Pero el corazón le falló y un infarto fulminante acabó con uno de los personajes más recordados de la sociedad araucana.

Para el recuerdo quedarán de ahora en adelante las imágenes del narrador en la finca La Embajada, atendiendo a quien fuera a visitarlo. O en la manga de coleo Chapín Bello, donde era habitual escucharlo narrar con pasión los toros coleados. Uno no podía dejar de preguntarse de dónde sacaba tanto pulmón para sostener la voz, con semejante potencia y precisión, sin desafinar ni por un segundo. Su expresión era de tal relajamiento, que parecía que no le costaba ningún trabajo cantar las vueltas de campana. Eso es amor por el oficio.

Pero según lo que expresó uno de sus hijos, Ruby Tovar, a pesar de la condecoración que recibió del gobierno local en diciembre del año pasado, a Ismael le pasó lo que a tantos grandes personajes del jet set criollo e internacional: murió en el olvido, de esos en lo que nadie se acuerda del hombre hasta que sale la noticia de su deceso. Y empiezan entonces los lamentos por la pérdida de un ser como aquel, que siempre luchó por rescatar la cultura llanera. Una cultura que languidece –a pesar de los esfuerzos de los gestores culturales- por la falta de apoyo y visión de sus dirigentes.

Las honras fúnebres se realizarán en su casa del barrio San Luis, a donde asistirán amigos y familiares, para darle el último adiós al hombre amable, sencillo y raizal hasta la médula que fue Ismael Tovar: el narrador de coleo, cantante de vallenato y hasta boxeador en su juventud. Un hombre que, para quienes lo recordamos con cariño, todavía canta en nuestra memoria “vueeeeeeeeeeeeeeelta de campana sensacional”.