Arauca


Rescatan la primera bomba de la bocatoma hundida en el río Arauca.

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Arauca sin agua
Arauca sin agua: Esta es la primera bomba rescatada de la bocatoma hundida en.el río Arauca. Si pasa la inspección, se podría restablecer el servicio de agua en la capital araucana. Foto: Emserpa.

Hace minutos, los funcionarios de la Empresa de Municipal de Servicios Públicos de Arauca, Emserpa, lograron rescatar una de las bombas fligt de la barcaza con la bocatoma que naufragó en el río Arauca.

Según la entidad, en las próximas horas, pondrán en funcionamiento un plan de contingencia para chequear el estado de esta bomba. Luego de la inspección, la pondrán en funcionamiento con plantas diesel, para restablecer el servicio de agua a los habitantes de Arauca capital.

No obstante, esta situación ha hecho rodar por el suelo la ya deteriorada imagen de los mandatarios local y departamental, hasta el grado de que cuando uno de ellos se hizo presente hoy en el lugar del naufragio, fue recibido con abucheos e insultos por la comunidad presente.

«Nos dicen que todo es culpa de un palo que rompió los flotadores, pero yo no creo eso. La culpa es del alcalde que tenemos, que parece que nunca le mandó a hacer mantenimiento y todo esto pasó por puro descuido de esa gente. Y Emserpa es muy cumplido para cobrar, pero no para resolver esta situación», declaró Jesús Patiño, un humilde lugareño mientras acarreaba agua en un balde para su casa, en el sector de La Curva, del municipio de Arauca.

Por su parte, el alcalde Benjamín Socadagüí declaró que planea reunirse con el Concejo para buscar recursos con los cuales mejorar la maquinaria que extrae agua del río Arauca, una suma que podría superar más de 20 mil millones de pesos, según dicen.

Mientras el servicio se restablece, los araucanos se las arreglan como pueden para sobrevivir: algunos, los que viven cerca del río, se bañan directamente en sus aguas achocolatadas y llevan la que necesitan en baldes para sus viviendas. Pero el resto, acuden en filas a casas que tengan un puntillo con acceso a aguas profundas, de sabor algo metálico, pero que al menos servirá para el día.

No deja de ser irónico que, mientras la zona rural del departamento, está en emergencia por inundaciones en sus viviendas, en el casco urbano de la capital araucana, la escasez de agua mantiene a los araucanos en la incertidumbre.