Villavicencio. La empresa Consuerte que actualmente tiene la concesión para la explotación del chance en el Meta, debe pagar 600 millones de pesos a favor de dos apostadores que hace dos años, acertaron en el número ganador y la compañía se negó a cancelar.
Según la providencia del Juzgado Octavo Administrativo municipal, obliga a Consuerte a reconocer el premio a los dos apostadores, al acertar en el juego.
Como se recuerda en la época de los hechos, los responsables del chance alegaban que el número fue “cantado” y por lo tanto, no obliga a la empresa a pagar el premio.