Villavicencio. Nos dejaron en este lugar y se olvidaron de nosotros, de nuestras necesidades e inquietudes y nadie nos tiene en cuenta, estamos peor que los deportados y desplazados, señalaron comerciantes que ahora está en Cemerca. Quienes eran propietarios de puestos o inquilinos de los mercados San Isidro y 7 de agosto y que por decisión de la Alcaldía de Villavicencio fueron trasladados a Cemerca, están afrontando una grave situación en orden a las incomodidades que padecen y a la negligencia de las autoridades para situar en Llanabastos a quienes no han acatado esta decisión.
A más de la incomodidad se observa inseguridad y se necesita mayor vigilancia y control, incluso para los vendedores que están fuera de la edificación y que bloquean hasta el paso de los vehículos que tienen asignada la zona de salida.
Los periodistas del Noticiero del Llano establecieron que el agua, cuando llueve, se mete por la parte ala y por los alerones de la edificación, en orden a que la construcción tiene deficiencias.
Las alcantarillas ubicadas dentro de la plaza despiden nauseabundo olor y constituyen un peligro sanitario, no solo por atentar contra los productos que alli se venden, sino tambien contra la salud de los comerciantes y de los compradores.
Hasta ahora el gobierno municipal tampoco ha iniciado campaña alguna que permita darle a conocer a la ciudadanía por intermedio de los diferentes medios de comunicación que los inquilinos de San Isidro y el 7 de agosto están allí atendiendo a la clientela.
Hay hacinamiento de basuras en dos costados de Cemerca y una de las calles está totalmente abandonada ya que carece de pavimento.-
Como si lo anterior fuera poco no existe organización y no aparece autoridad alguna que represente al gobierno para q ue ayude en la solución de los problemas que se registran, señalaron los comerciantes, que solicitaron la presencia del alcalde o sus delegados con el propósito de encontrarle una solución a esta problemática que se vive en Cemerca.