Fedegán alertó que las intensas lluvias han obligado al desplazamiento de miles de bovinos, afectado más de 233.000 hectáreas y provocado millonarias pérdidas para los productores de la Orinoquia. El gremio pidió al Gobierno medidas urgentes para evitar una mayor crisis.
Las intensas lluvias continúan pasando factura a la ganadería de los Llanos Orientales. La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) advirtió que Arauca y Casanare hacen parte de las regiones más afectadas por las condiciones climáticas, que han generado pérdidas económicas, desplazamiento masivo de bovinos y miles de hectáreas inundadas.
Según el balance presentado por el gremio, en Casanare cerca de 166.000 bovinos han tenido que ser trasladados a otras zonas debido a las afectaciones ocasionadas por el invierno, la cifra más alta entre los siete departamentos evaluados. En Arauca, el desplazamiento alcanza los 24.000 animales.
A esto se suma el impacto sobre las tierras destinadas a la producción ganadera. Fedegán reportó que 216.000 hectáreas en Casanare y 17.000 hectáreas en Arauca permanecen afectadas por las condiciones climáticas, comprometiendo la disponibilidad de pasturas y la productividad del sector.
En Arauca también se registran pérdidas por la disminución en la producción de leche, estimadas en 350 millones de pesos, una de las cifras más altas del país en este indicador.
A nivel nacional, Fedegán calcula que las pérdidas ocasionadas por los fenómenos climáticos ascienden a 12.860 millones de pesos, principalmente por la reducción en el peso de los animales y la caída en la producción lechera.
Frente a este panorama, el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, pidió al Gobierno nacional implementar medidas urgentes para aliviar la situación de los productores.
"Solicitamos que el Gobierno nacional reestructure los créditos con tasa preferencial o subsidiada; habilite la devolución del IVA en la compra de insumos agropecuarios; y créditos con tasa diferencial", afirmó el dirigente gremial.
El gremio sostuvo que estas acciones permitirían aliviar la carga financiera de los ganaderos y contribuir a la recuperación de una actividad que sigue enfrentando los efectos de las condiciones climáticas extremas.