Con la decisión de la Corte se precipita el acontecer político. Otro será el juego">
Con la decisión de la Corte se precipita el acontecer político. Otro será el juego">
Con la decisión de la Corte se precipita el acontecer político. Otro será el juego">
Con la decisión de la Corte se precipita el acontecer político. Otro será el juego" />
Con la decisión de la Corte se precipita el acontecer político. Otro será el juego si se determina la reelección de alcaldes y gobernadores.
La decisión de la Corte precipita los acontecimientos políticos en Colombia, y como es natural, alborota el cotarro partidista, para señalar un derrotero electoral.
La determinación, bien tomada para algunos, a quienes llenó de satisfacción, resulta necia y contraproducente para otros, pero al final, existe unanimidad en cuanto al respeto que deba tener el fallo.
Pero no solo está en juego lo atinente a la pretensión del Presidente de la república para su reelección, sino que ya se hizo el primer pronunciamiento por el Jefe de Estado, en el sentido de que igual camino debe adoptarse en cuanto a los alcaldes y gobernadores, para específicamente premiar la labor de los considerados buenos gobernantes, calificación que se da, en algunos medios de comunicación fletados gubernamentalmente, pero cuyos verdaderos resultados se verán en las urnas, el día de las elecciones, por voluntad del pueblo sufragante.
Y es que el espíritu político se caldea, en orden a la cantidad de intereses que se juegan, porque la verdad es que desde anoche se desbarataron algunas alianzas y se empezaron a conformar otras aspiraciones, las que se consolidarán, o en su defecto serán aniquiladas, con base en las decisiones que sobre le reelección de alcaldes y gobernadores se adopte, máxime si se cae en la cuenta, que ya existe el guiño de Alvaro Uribe Vélez, a quien le conviene esa manifestación, pues será expedito su camino, contando con toda la maquinaria y con el poder electoral y económico oficialista que otorga el respaldo de esta consideración.
Será, en consecuencia, muy dura la contienda, y quienes se le midan en su aspiración, inicialmente a la Presidencia de la república y en segunda instancia a las alcaldías y gobernaciones, si las condiciones se dan, tendrán que librar la campaña con los mayores sacrificios, soportar toda clase de visicitudes, tolerar desafueros, soportar indelicadezas y presentar programas de acción muy eficaces, que contrarresten la actividad proselitista irradiada desde los mandos estatales, con las presiones naturales de actos que tienen relación con la reelección.
Seguirán escuchándose toda clase de reacciones sobre la determinación de la Corte, pero a más de los pronunciamientos que se hagan, se registraràn los revolcones políticos, ordenados por un fallo histórico propiciado por el propio Presidente, animado por dirigentes de mucho peso, combatido por oposicionistas que claman justicia jurídica y legalidad congresional y que será alabado y vilipendiado por los actores del conflicto armado, que no puede quedar por fuera de este escenario vidrioso y controvertido.