El Castillo.- Meta Al menos 1.500 personas quedaron en una dramática situación, por el desalojo ordenado por el alcalde Wilmar Roa Malagón, y ejecutado por la inspectora de Policía acompañada por unidades del Esmad.
La maquinaria irrumpió en las humildes viviendas que fueron entregadas en la anterior administración a las familias desplazadas dentro de un programa especial para esta franja vulnerable de la población.
Los afectados relataron que fueron atropellados por las unidades de la policía y por funcionarios de la alcaldía que participaron en forma extraña en la destrucción de las casas y en el desalojo a la fuerza de las familias.
Entre las victimas se encuentra una mujer embarazada que fuera llevada de urgencia al centro asistencial, mientras a su esposo lo desterraban de su rancho a punta de gases y empujones.
Mientras se presentaba este dantesco espectáculo en El Castillo, el alcalde, promotor de este desplazamiento, se encontraba disfrutando de las delicias de las playas de Cartagena, según denunciaron voceros de las familias atropelladas.
Se indicó que estos lotes donde se construyeron las viviendas fueron entregados oficialmente por el alcalde del año pasado Ancízar Moreno Ávila, y el gobernador Darío Vásquez Sánchez, dentro de un plan destinado a las familias desterradas por la violencia.
Muchas de ellas, es el tercer desplazamiento, siendo los anteriores por la guerrilla, posteriormente por los paramilitares y ahora por el gobierno.
Mujeres y niños que fueron sacados violentamente ayer de sus viviendas, hoy amanecieron a la intemperie llorando, y pidiendo ayuda del gobierno para tener alimento y techo. El panorama es de angustia y deprimente ante la voz de socorro de decenas de niños y mujeres abandonadas a su suerte.