Villavicencio.- Las operaciones coordinadas de las Brigadas Séptima de Decimotercera, con la Fuerza de Tarea Omega y las tropas especiales, impidieron la llegada de la guerrilla desde el Meta a las goteras de Bogotá, en un intento que duró más de un año.
Los insurgentes pretendían rescatar el importante corredor de movilidad entre Meta, Tolima y Cundinamarca.
En esta oportunidad, 34 guerrilleros intentaron ingresar a la misma zona en la que hace 13 años hicieron presencia 12 frentes del Bloque Oriental que pretendían llegar hasta Bogotá.
Los guerrilleros, bajo el mando de alias 'Alejandro', alcanzaron a llegar en diciembre del año pasado a límites del páramo de Sumapaz. En esa misma zona, la Fuerza Pública había lanzado su mayor ofensiva en el 2003, cuando puso en marcha las operaciones Libertad I y II.
El plan de las Farc empezó a fracasar en julio pasado con la captura de 'Alejandro'. Una serie de llamadas que el guerrillero le hizo a su jefe en el Meta, para coordinar extorsiones y atentados en el centro del país, permitió ubicarlo en el municipio del Prado (Tolima).
'Alejandro' se había dedicado a extorsionar a varias empresas de transporte en los municipios de Cunday, Villa Rica e Icononzo, lugares en los que ya tenía influencia y en los que preparaba, según las autoridades, la logística y finanzas para que antes de terminar este año ingresara otro frente de las Farc.
Su error, según el general Gabriel Pinilla, comandante de la Brigada No. 13, fue llamar constantemente al jefe del frente 25, Germán Amado Porras, alias 'Cipriano', quien permanecía en el Meta apoyando al Bloque Oriental y esperando los avances del comando que había enviado hacia las goteras de Bogotá.
"Al estar alejados se vieron obligados a usar los celulares que nos permitieron seguir todos sus pasos", dijo el general Pinilla.
'Cipriano', según el oficial, le daba órdenes a 'Alejandro' para que aumentara las extorsiones y que siempre permaneciera de civil, para no delatarse.
El frente 25 logró quemar dos buses de la empresa a la que extorsionaban, y desde ahí empezó a aumentar el cobró de 'vacunas'.
"Un mes después contactamos a la compañera sentimental de 'Alejandro' y a su radista personal -dice el general Pinilla-. Las convencimos de desmovilizarse. Eso fue definitivo para que impactara en la moral del grupo".