Aunque las familias llegadas de diversos puntos del país prefirieron las fincas para pasar los días santos, en Villavicencio la ocupación hotelera fue superior al 70 por ciento según el informe de administradores de este sector de la economía.
Restaurantes, sitios de recreación, balnearios y escenarios como “Los Ocarros” y “Malokas”, también fueron destinos preferidos para los visitantes a la capital del Meta.
Muchos de los turistas prefirieron las fincas agroturisticas o disfrutar del campo en fincas particulares de San Martín, Barranca de Upía, Acacías, San Juan de Arama, Granada, Puerto López y Cubarral, para lo cual los corredores viales sirvieron para el flujo vehicular, protegido por unidades del ejército y de la policía de carreteras.