Villavicencio. La violencia y el rearme del ERPAC, en Meta y Guaviare, puso en riesgo a dos comunidades indígenas.
Más de 160 familias aborígenes quedaron en medio de los enfrentamientos de dos bandas criminales y están en riesgo de desplazamiento, reportaron organizaciones de Derechos Humanos.
Tras la entrega de armas, anunciada el pasado diciembre, aparecieron en los límites de los departamentos de Meta y Guaviare, dos grupos ilegales conocidos como Bloque Meta y Libertadores del Vichada.
Según las denuncias de la comunidad, son constantes los enfrentamientos entre las dos bandas por el control del narcotráfico en la región.
Según el defensor del Pueblo del Meta, Eduardo Gonzales, los integrantes de las comunidades Sikuani y Guayaberos están en inminente riesgo de desplazamiento por las Amenazas del conflicto.
En la zona también hay fuerte presencia de la guerrilla de las Farc que controla el tránsito por varios tramos del Rio Guaviare.