Villavicencio. Asumiendo una conducta desafiante, abusiva, intransigente e inaceptable, las E.P.S quieren imponer las condiciones para pagar las deudas contraídas con los hospitales.
El Noticiero del Llano estableció, que por ejemplo, la deuda contraída por algunas de estas entidades con el hospital de Villavicencio supera los setenta mil millones de pesos y pese a los reiterados requerimientos hechos, parece que les importa poco responder o no, por las obligaciones contraídas.
La última táctica adoptada determina que las EPS, como Cajacopi y Saludtotal, para citar dos casos, envían un delegado dizque para negociar la deuda y hacen un ofrecimiento como si fuera en la plaza de mercado comprando yucas, ya que argumentan que cancelan los valores adeudados si les hacen una rebaja, del veinte por ciento, más o menos, según el comportamiento en cada caso.
Desde Bucaramanga, la EPS que fuera fundada y donde siempre ha figurado como co-propietario el ex senador condenado por parapolítica, señor Gil, enviaron a uno de los ejecutivos para pagar, pero siempre y cuando se sometiera el hospital a los caprichos de la EPS. Lo mismo ocurre con los demás hospitales, no solamente en el Meta, sino en Colombia.
Un caso similar ocurrió con Cajacopi, que se niega a pagar hasta tanto se le concedan privilegios prohibidos por ley.
La Superintendencia de Salud, recientemente, les dio plazo hasta el 15 de este mes para pagar la totalidad de la deuda contraídas por las diferentes EPS, y se espera que cumplan el compromiso, aunque de antemano se sabe de las argucias que se registran para evadir esa responsabilidad y compromisos adquiridos.
Se dice que cuando se les presiona las EPS se declaran insolventes y entonces la Superintendencia les otorga algunas privilegios y de esta manera burlan la ley, parte de la deuda y siguen en el carrusel de la inmoralidad que tanto ha afectado al país.
Se confía que en esta ocasión el gobierno de Alan Jara, al igual que las directivas de los hospitales del Meta procedan a hacer respetar los derechos que les asiste para que la totalidad de los valores que las EPS deben, se paguen religiosamente, sin descuentos de ninguna i
Índole, ya que de por medio está la vida de centenares de personas y la atención en en los centros asistenciales del Estado.