En medio de la ola de violencia que azota al departamento de Arauca, el gobernador Renson Martínez Prada, junto con el ministro de Defensa, Iván Velásquez, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, el alto comisionado de Paz, Otty Patiño, y altos mandos militares y policiales, lideraron un Consejo de Seguridad en el cantón militar del Ejército Nacional en Tame. En el encuentro también participaron los alcaldes de varios municipios del departamento, quienes buscaron estrategias conjuntas para enfrentar los factores que generan inseguridad en la región.
Durante la sesión, las autoridades locales y nacionales discutieron la necesidad urgente de retomar un proceso de paz más sólido con el Ejército de Liberación Nacional - ELN, después de que la suspensión del cese al fuego generara un recrudecimiento de la violencia. El ministro de Defensa, Iván Velásquez, aseguró que aunque el gobierno mantiene su disposición de negociar, es el ELN quien ha continuado con ataques terroristas, afectando tanto a la población civil como a la infraestructura crítica del departamento.
"El cese al fuego no es un fin en sí mismo, es un medio para generar espacios de diálogo y avanzar en las negociaciones de paz. Sin embargo, no hemos recibido una señal clara del ELN en casi dos meses, mientras continúan los atentados contra la fuerza pública y los oleoductos", afirmó Velásquez, mencionando los 27 ataques registrados recientemente.
Ante este panorama, el gobierno, a través de la fuerza pública, implementará medidas para garantizar la seguridad de la población. Entre las acciones mencionadas por el ministro de Defensa están el despliegue de más tropas, la entrada en operación de botes fluviales y el refuerzo de la Policía Judicial e inteligencia en la región. Además, el Consejo destacó la necesidad de una intervención más decidida de la Fiscalía General de la Nación, con apoyo de las fuerzas de seguridad, para combatir la criminalidad.
Por su parte, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, reiteró el apoyo del gobierno a las fuerzas militares y a las familias de las víctimas de la violencia, así como a los líderes sociales que han sido amenazados o asesinados. Cristo hizo hincapié en la importancia de fortalecer las capacidades tecnológicas de la Policía y el Ejército para combatir el crimen organizado. También subrayó que, aunque la paz no se logrará únicamente con la acción militar, es vital avanzar en la transformación territorial.
"El Gobierno Nacional ha invertido más de un billón de pesos en Arauca en los últimos siete años, pero necesitamos más. Vamos a priorizar obras de impacto en los territorios para consolidar la paz", aseguró el ministro Cristo.
Otty Patiño, alto comisionado de Paz, coincidió en la necesidad de que el ELN dé señales claras de su voluntad de negociar, destacando que la paz no es solo un objetivo del gobierno, sino una demanda urgente de la sociedad araucana.
El Consejo de Seguridad también abordó la revisión de las medidas de protección para los alcaldes y líderes amenazados, que será presentada en el Comité de la Unidad Nacional de Protección la próxima semana.