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  • Última actualización 2026-07-03 17:14:56
Arauca

Arauca, entre los departamentos más peligrosos para ejercer el periodismo.

Aunque en 2025 se registró una leve reducción en el número total de agresiones contra la prensa en Colombia, el ejercicio periodístico sigue siendo de alto riesgo, especialmente en territorios como Arauca, que figura entre los departamentos con mayor número de amenazas contra periodistas, según el más reciente informe de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).

De acuerdo con el reporte, durante 2025 se documentaron 469 agresiones contra 305 periodistas en el país. Si bien la cifra representa una disminución del 13 % frente a 2024, la FLIP advierte que el impacto de estas violencias es cada vez más profundo y silencioso, afectando directamente la libertad de informar.

Arauca ocupa el tercer lugar a nivel nacional en número de amenazas, con 15 casos documentados, solo por debajo de Norte de Santander (28) y Bogotá (22). Para la organización, este dato refleja un entorno hostil y persistente para quienes ejercen el periodismo en el departamento.

Las amenazas continúan siendo la agresión más frecuente, con 192 registros en todo el país, seguidas por 61 casos de estigmatización y 39 de acoso. Dentro de este último aparece el acoso judicial, una práctica cada vez más utilizada para intimidar, desgastar y silenciar investigaciones periodísticas, de la cual se reportaron 26 casos en 2025.

Este panorama se agrava si se observa el contexto internacional. Según la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2025, elaborada por Reporteros Sin Fronteras, Colombia ocupa el puesto 115 entre 180 países, consolidándose como uno de los lugares más peligrosos del continente para ser periodista.

Como consecuencia directa de estas amenazas, 14 periodistas tuvieron que desplazarse forzosamente de sus territorios y siete se vieron obligados a exiliarse, lo que no solo afecta su seguridad personal y familiar, sino que rompe el vínculo informativo con las comunidades, especialmente en regiones como Arauca.

La FLIP advierte que la situación plantea retos urgentes para las autoridades locales y nacionales, que deben priorizar estrategias reales y efectivas de protección, especialmente en los departamentos donde informar se ha convertido en una actividad de alto riesgo.

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