Tomado del periódico EL CORREDOR
Soñar con espacios distintos y generar respeto por los demás en momentos de conflicto, hizo reflexionar a un grupo de funcionarios de la administración municipal que quisieron brindarle a los araucanos un espacio distinto promovido desde la cultura a través de los valores del llanero.
Con anillo de compromiso y matrimonio simbólico la comunidad araucana se comprometió en el lanzamiento del proyecto de cultura ciudadana que adelanta la alcaldía a través de la secretaría de Educación.
Esta dependencia trabajó por mas de seis meses en este proyecto que contó con la asesoría de instructores culturales de la capital de la República. La inauguración estuvo amenizada por una obra de teatro muy diciente sobre los valores ignorados por el común de la gente.
Aunque la intolerancia, imprudencia y envidia, quisieron oponerse a este matrimonio, la comunidad las despidió para siempre y se comprometió ante el sacerdote a erradicar de sus corazones este flagelo que no deja surgir a los araucanos y no araucanos que habitan la localidad.
Con esta nueva idea representada por Pomi y Mipo, (las mascotas de la campaña) se busca sensibilizar a niños, jóvenes y adultos sobre la importancia del respeto y sentido de pertenencia por la ciudad. Para su difusión se cuenta con el apoyo de los denominados invasores culturales.
“Ellos se toman literalmente la ciudad y son los responsables de que las familias se reencuentren y promuevan desde el interior de sus hogares la reconciliación que se ha perdido y así poder ofrecer una mejor imagen de la ciudad” manifestó Cesar Augusto Valderrama, secretario de Educación.
Agregó que la intención es arrancar con la primera etapa, que busca crear conciencia entre la gente sobre las señales de tránsito, no arrojar basuras a la calle, cuidar los parques y escenarios deportivos entre otros.
Que haya continuidad
“Esperamos que el nuevo mandatario continúe con la idea y no la deje morir porque este es un proceso largo que necesita de mucha sensibilización” dijo el alcalde de Arauca, Jorge Cedeño Parales, en su discurso de lanzamiento.
“A este evento no solo se deben vincular niños y niñas sino también jóvenes y adultos porque este tema nos corresponde a todos. Cultura no es solamente leer, va mucho más allá, porque el respeto por los demás, no arrojar basura a la calle, saludar y vivir en convivencia en mi comunidad es lo que nos hace tolerantes y responsables” dijo uno de los invasores culturales.
Todos los sábados los barrios de la ciudad son visitados por el grupo que lidera la actividad e invitados a participar del programa que se desarrolla en diferentes escenarios, donde se presentan obras de teatro, se entregan implementos de aseo, refrigerios y al final de la jornada los niños menores de ocho años disfrutan por espacio de diez minutos cada uno del saltarín, gratuitamente.
“Este programa se tomará un buen tiempo pero estamos seguros que las gentes van a respaldar la actividad. Cuando iniciamos las caravanas solo asistieron dos carros con los invasores culturales, pero en este momento ya salen a acompañarnos y a respaldarnos mas personas”, sostuvo Gonzalo Acevedo, recreador de la Alcaldía.