Villavicencio. Alberto Chingaté, un desafortunado ladrón, estuvo a punto de ser devorado por un Doverman al caer sobre la casa del mastín que cuidaba la finca.
Los hechos ocurrieron en las últimas horas en un predio rural de la vía a Caños Negros y Catana.
Según los primeros informes, el asaltante se desplazaba por el tejado, perdió el equilibrio y fue a caer precisamente a una pieza donde descansaba el feroz perro.
El animal lo atacó y ante el escándalo los dueños y habitantes de la finca lo salvaron de las fauces del enfurecido can.
Mal herido, fue trasladado a un centro asistencial, donde recibe atención médica, acompañado por la Policía.