La petrolera solicitó el cese de estos ataques, señalando que “acaban con la vida de personas, afectan la convivencia pacífica, impiden la construcción de paz y vulneran los derechos humanos”.
El ataque, perpetrado el 24 de septiembre, se suma a una serie de actos de violencia contra la infraestructura petrolera, que han generado graves afectaciones ambientales y riesgos para la seguridad en la región. En respuesta, Cenit ha movilizado a más de 140 personas para atender la situación en distintos puntos de control, en coordinación con las autoridades locales y regionales de gestión del riesgo.
Entre las medidas adoptadas por Cenit se destacan:
Además, se han realizado cinco sobrevuelos para evaluar el impacto del atentado, lo que se suma a los 33 vuelos realizados en la región desde agosto para monitorear los daños causados por ataques similares. También se llevan a cabo dos recorridos fluviales diarios por el río Arauca, desde el punto de captación del acueducto de Arauquita, para garantizar la protección del recurso hídrico.
La situación en la zona es compleja debido a la presencia de grupos armados organizados, por lo que el Ejército Nacional ha intensificado sus operaciones para garantizar la seguridad del personal técnico encargado de mitigar la emergencia.
Cenit y Ecopetrol rechazaron enérgicamente este nuevo atentado, que forma parte de una cadena de 27 ataques al oleoducto desde finales de agosto. En su comunicado, Ecopetrol subrayó que estos actos no solo afectan la infraestructura y el medio ambiente, sino que también vulneran los derechos humanos y obstaculizan los esfuerzos de paz en la región.
La compañía hizo un llamado urgente al cese de estos ataques, destacando el impacto devastador que tienen sobre la vida de las personas, la convivencia pacífica y el desarrollo económico de las comunidades afectadas.