Luego de más de dos meses de intensa búsqueda, las autoridades confirmaron el hallazgo sin vida del parapentista Luis Adriano Sanabria, quien había desaparecido el pasado 25 de mayo mientras realizaba un vuelo en parapente en los cielos de Villavicencio, Meta. El cuerpo fue plenamente identificado por el Instituto de Medicina Legal.
La confirmación la hizo su esposa, Angie Mayerly Moreno Bohórquez, quien informó que el cuerpo fue hallado el pasado sábado 2 de agosto en aguas del río Guamal, a unos 40 kilómetros de la capital del Meta. Posteriormente, fue trasladado a Villavicencio, donde se realizaron las pruebas forenses que permitieron su identificación.
El trágico suceso ocurrió cuando una nube densa envolvió a Sanabria durante su vuelo, desapareciendo de la vista de quienes lo acompañaban. Desde ese momento se activó un operativo de búsqueda terrestre, fluvial y aérea que se extendió por varios municipios, incluyendo Villavicencio, Acacías y Guamal.
La Gobernación del Meta, a través de un comunicado en sus redes sociales, confirmó el hallazgo y destacó el esfuerzo conjunto de múltiples organismos de socorro:
“Tras más de dos meses de labores continuas de búsqueda en Villavicencio, Acacías, Guamal y otros sectores del Meta, fueron hallados los restos óseos en el río Guamal (sector Pío XII), del señor Luis Adriano Sanabria, parapentista desaparecido desde el 25 de mayo. Desde el primer momento de su desaparición, dispusimos recursos técnicos, humanos y logísticos, en coordinación con bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Ejército, Policía y voluntarios.”
La administración departamental también expresó un mensaje de solidaridad:
“Enviamos un mensaje de solidaridad y fortaleza a sus familiares y amigos en este momento doloroso y elevamos nuestras oraciones para que su alma descanse en paz.”
Luis Adriano Sanabria era un apasionado del parapente y ampliamente conocido en círculos deportivos de aventura en la región. Su desaparición causó conmoción en la comunidad y motivó un amplio despliegue de esfuerzos humanitarios.
Hoy, tras semanas de incertidumbre, sus familiares finalmente podrán despedirlo, cerrando un doloroso capítulo marcado por la esperanza y el compromiso colectivo.