El tema del contrabando o comercialización de productos venezolanos no logró poner de acuerdo a las entidades que se dieron cita en la Asamblea departamental para analizar la problemática y adoptar mecanismos encaminados a controlar esta ilícita actividad. Mientras la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), la Consejería de fronteras y las secretarías de Gobierno departamental y municipal, se identificaron en el sentido de la flexibilidad que debe existir para la introducción de pequeñas cantidades de productos, la Policía nacional advirtió que intensificará los operativos para combatir el contrabando.
“La incautación de mercancía en pequeñas cantidades procedentes de Venezuela, está desangrando a la Dian”, sostuvo el administrador de la entidad, Benicio Portela Romero, quien agregó que no es nada rentable iniciar procesos por la incautación de una bombona de gas o tres cajas de cerveza, porque eso implica un gasto aproximado de 400 mil pesos, cuando el costo de la mercancía a veces ni supera los 40 mil pesos.
El funcionario se mostró molesto por los excesos de las autoridades en los operativos que adelantan para reprimir el contrabando, y sostuvo que con el pretexto de entregar ‘positivos’, están aprehendiendo productos de la canasta familiar, en contra de la directiva presidencial, según la cual se permite el ingreso de algunos productos básicos de la canasta familiar.
Tras advertir que así le cueste el cargo no está dispuesto a abrir procesos administrativos por la aprehensión de un cilindro de gas o de tres cajas de cerveza, el administrador de la Dian dijo que no se cuenta con el personal para cubrir las 24 horas en los puntos de entrada, como el puente internacional, donde la Policía es la encargada de ejercer control en las horas de la noche.
Al respecto, el comandante de la estación central de Policía, mayor Jaime Barrera Burgos dijo en forma tajante que la institución no bajará la guardia y que intensificará los operativos para reprimir esta actividad ilícita.
Aprovechar bajón del Bolívar
Por su parte, el comisionado presidencial para asuntos fronterizos, Arturo Avila leguizamón, sostuvo que debe prevalecer el sentido de integración e invitó a las autoridades a tener el valor civil y político para afrontar el problema, sin buscar coyunturas de tipo policial.
“Cuando el Bolívar sube el venezolano es bienvenido a comprar en Arauca, pero cuando la moneda del vecino país pierde su valor adquisitivo no es bien visto que los araucanos se beneficien de las bondades de la frontera adquiriendo sus bienes y servicios en el vecino país”, señaló Avila Leguizamón.
Por su parte, el secretario de Gobierno municipal, Luis Eduardo Ataya Arias, señaló que está de acuerdo en que no se puede afectar al pueblo, toda vez que el 90 por ciento de la economía de Arauca capital es informal y está en manos de madres cabeza de hogar porque sus esposos no tienen fuentes de trabajo.
Dijo Ataya Arias que es necesario atacar el problema con soluciones y no con medidas de presión. La norma existe pero debe haber flexibilidad, máxime cuando estamos en una zona especial de frontera.