Un problema sanitario sacó de operación el principal centro para jóvenes vinculados al sistema penal en Villavicencio. El ICBF prepara obras por más de $354 millones para recuperar el servicio.
Los adolescentes vinculados al Sistema de Responsabilidad Penal en el Meta están siendo atendidos temporalmente fuera del departamento, luego de que el Centro de Atención Especializada El Yarí, en Villavicencio, dejara de funcionar por un problema sanitario detectado en sus instalaciones.
La situación se originó en una inspección realizada por la Secretaría de Salud de Villavicencio el pasado 8 de abril, cuando la autoridad encontró condiciones que llevaron a emitir un concepto sanitario desfavorable. Entre las medidas establecidas estuvo la intervención del sistema de alcantarillado.
El cierre modificó la operación del sistema de responsabilidad penal para adolescentes en el departamento. Jóvenes que permanecían bajo medidas de internamiento preventivo o cumpliendo sanciones fueron enviados a establecimientos administrados por el ICBF en otras regiones, según la disponibilidad de cupos.
La reapertura dependerá de las obras
Mientras los adolescentes permanecen fuera del Meta, el ICBF prepara la intervención de El Yarí. La entidad estima que los trabajos tendrán una duración de cuatro meses y deberán permitir que el centro vuelva a recibir a los jóvenes.
Los procesos contractuales que adelanta la Dirección Regional Meta contemplan $312 millones para las obras y otros $42,3 millones para la interventoría, recursos que en conjunto superan los $354 millones.
La situación ha generado además una diferencia en la manera como se describe el estado actual del centro. Mientras el ICBF confirmó que la medida sanitaria obligó a suspender los servicios y trasladar a los adolescentes, la Alcaldía de Villavicencio insiste en que El Yarí no está cerrado de manera definitiva.
El alcalde Alexander Baquero aseguró que el municipio continúa atendiendo sus compromisos dentro del convenio que permite el funcionamiento del sistema y señaló que actualmente se adelantan intervenciones tanto por parte de la administración como del ICBF.
"Nosotros desde la parte del municipio hemos cumplido en todo", afirmó el mandatario.
Por ahora, la operación permanece suspendida y los adolescentes continúan distribuidos en centros de otras regiones. El siguiente paso será concluir las adecuaciones y atender las condiciones sanitarias que llevaron a la suspensión, para que El Yarí pueda volver a funcionar en Villavicencio.