Luego de varios días de controversia, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible aclaró que no está en trámite ninguna resolución para legalizar la caza comercial del chigüiro en Colombia. La ministra Lena Estrada fue enfática al afirmar que el Gobierno Nacional “no autorizará la cacería comercial del chigüiro”, desmintiendo así una posible apertura hacia la explotación de esta especie silvestre ampliamente distribuida en la Orinoquia.
La polémica estalló a mediados de junio, cuando en el portal oficial del Ministerio apareció un comunicado donde se mencionaba que el proceso para establecer un cupo global de caza comercial del chigüiro contaba con respaldo legal, lo que fue interpretado por sectores ambientalistas y defensores de animales como un intento de habilitar su aprovechamiento con fines lucrativos.
Una de las primeras voces en alzarse fue la de la senadora animalista Andrea Padilla, quien denunció públicamente el posible aval del Ministerio. “Fuimos los primeros en alertar sobre el riesgo de que el MinAmbiente, en cabeza de la ministra Lena Estrada, habilitara la caza comercial de chigüiros. Así mismo, hoy aplaudimos la decisión de no seguir adelante”, expresó la congresista.
Padilla también lideró una campaña de recolección de firmas en la plataforma Change.org, bajo la etiqueta #NoALaCazaDeChiguiros, la cual alcanzó más de 14.000 apoyos ciudadanos en menos de un mes. “Gracias a los medios que hicieron eco de nuestra denuncia y a los funcionarios que atendieron el llamado urgente”, escribió en su cuenta de X (antes Twitter).
En respuesta, el Ministerio aclaró que el comunicado inicial hacía referencia a una orden del Consejo de Estado de 2001, que instaba a diseñar un modelo de aprovechamiento sostenible del chigüiro debido a las dificultades para reproducirlo en cautiverio. No obstante, tras realizar una mesa técnica el pasado 12 de junio con participación de expertos y científicos, se concluyó que no es viable avanzar hacia la caza comercial.
“Tampoco existe una emergencia alimentaria en la región que justifique el sacrificio de estos animales para consumo humano”, señaló la cartera ambiental en su declaración oficial. Además, la ministra Estrada hizo un llamado a las autoridades locales del país, especialmente de Bogotá y los Llanos Orientales, a reforzar los controles sobre el comercio ilegal de carne de chigüiro, una práctica que fomenta el tráfico de fauna y la criminalidad ambiental.
El chigüiro o capibara (Hydrochoerus hydrochaeris) es el roedor más grande del mundo y cumple un importante rol en los ecosistemas de sabana y humedales de la región Orinoquense. Aunque su población no se encuentra en estado crítico, el tráfico ilegal, la caza indiscriminada y la pérdida de hábitat lo convierten en una especie vulnerable si no se regula su interacción con los seres humanos.