Más de 67.000 hectáreas permanecen bajo el agua y la emergencia ya deja millas de familias damnificadas, pérdidas millonarias en el campo y graves afectaciones al sector agropecuario en los Llanos Orientales.
Las fuertes lluvias que se registraron durante los últimos días en la Orinoquia colombiana provocaron el desbordamiento de los ríos Tocaría, Pauto, Cravo Sur y Casanare, dejando una de las mayores emergencias invernales del año. El balance preliminar reporta 67.000 hectáreas inundadas y 18.000 animales afectados en el departamento de Casanare.
Los municipios más golpeados son Trinidad, con cerca de 40.000 hectáreas anegadas, y San Luis de Palenque, donde las inundaciones cubrieron alrededor de 20.000 hectáreas. La Secretaría de Agricultura de Casanare informó además que otros diez municipios presentan afectaciones, con un registro preliminar de 7,772 hectáreas comprometidas.
Las pérdidas también alcanzan al sector pecuario. En Trinidad se reportó la pérdida de 1.000 bovinos, mientras que en San Luis de Palenque murieron 2.000 aves de corral. En Pore se contabilizan 8.950 animales afectados y en Paz de Ariporo el impacto alcanza 1.115 bovinos, 370 equinos, 375 porcinos, 120 caninos, 115 felinos, 2.200 gallinas, 1.640 pollos, 350 patos y 460 ovinos.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que las lluvias han dejado un saldo preliminar de 24 municipios afectados, 16.769 familias damnificadas, 298 viviendas con daños y dos personas desaparecidas en los departamentos de Arauca, Boyacá, Casanare y Norte de Santander.
La entidad indicó que los departamentos activaron sus planes de contingencia mientras avanzan las evaluaciones para determinar las necesidades y coordinar la entrega de ayuda humanitaria.
Arroz y ganadería, entre los sectores más golpeados
La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) advirtió que millas de hectáreas de arroz, listas para iniciar la cosecha, quedaron bajo el agua.
En un comunicado, el gremio aseguró que "las pérdidas se registran en la gran mayoría de los municipios de Casanare y en zonas aún no determinadas de Arauca. No solo se reportan daños en los cultivos de arroz, sino también en la infraestructura agrícola, numerosas veredas y vías secundarias y terciarias. La fuerza de las aguas destruyó jarillones y otras obras de infraestructura en carreteras y fincas".
El gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para atender la emergencia.
"Es necesario desplegar acciones a través del Ministerio de Agricultura y de la UNGRD para disponer de los recursos necesarios, teniendo en cuenta además que el departamento de Arauca ha quedado incomunicado por medios terrestres", señaló.
Desde el sector ganadero también manifestaron su preocupación. El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, afirmó que "son muchas las familias ganaderas y agricultoras que han sido afectadas, con millas de semovientes desplazados y hectáreas arrasadas por el agua".
Yopal busca declarar la calamidad pública
En la capital casanareña, el alcalde Marco Tulio Ruiz informó que más de 5.000 familias resultaron afectadas por las inundaciones, la destrucción de vías y el aislamiento de comunidades rurales.
"Más de 5.000 familias han resultado afectadas por las fuertes lluvias, con inundaciones, vías destruidas y comunidades aisladas", manifestó el mandatario, quien anunció que el municipio avanza en el proceso para declarar la calamidad pública y gestionar recursos para atender la emergencia.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente sobre los principales afluentes de la región, mientras continúan las lluvias y persiste el riesgo de nuevas inundaciones en los Llanos Orientales.