A precio de huevo se consigue el pescado en las playas del río Arauca. A veces no es necesaria le red porque los peces saltan a las canoas. La Navidad se adelantó para los araucanos, a quienes desde hace varios días se le multiplicaron los peces y, como si se tratara de una verdadera ‘pesca milagrosa’, las aguas internacionales del río Arauca se ‘inundaron’ de todas las especies de estos apetecidos animales.
Se trata de la temporada de subienda que, todos los años llega con el verano y por esta época millones de peces viajan miles de kilómetros a desovar en las lagunas y pequeños ríos que son afluentes del Arauca y del Orinoco.
Son alrededor de 500 personas, entre pescadores y gente del común, que se reúnen a la orilla de esta arteria fluvial para ir de pesca o negociar, aprovechando la abundancia y los bajos costos.
“El pescado está muy barato, pues por solo mil pesos me dan mas de un kilo de copóro o bocachico, que es el que mas pescan, mientras que otros como el bagre, la cachama y el llamado corroncho se consigue en menor cantidad”, dijo una ama de casa.
Al otro lado del río, la situación es similar aunque existe la competencia venezolana. Mientras en la playa del vecino país el kilo de bagre cuesta 2 mil pesos, en Colombia se consigue a 2.500 pesos. Lo mismo ocurre con otras especies, las cuales se adquieren a más bajo precio en El Amparo (Venezuela), donde el bolívar se continúa devaluando.
Para pescar solo se necesita un saco o una pequeña malla. Allí hasta niños, mujeres y ancianos ejercen la pesca. "Es la multiplicación de los peces y regalo de navidad anticipado, ya que muchas veces no necesitamos red para atrapar los pescados porque estos saltan a la canoa”, señaló un pescador.
Agregó que “esto si es una pesca milagrosa y nos sentimos contentos porque en canoas de remo o con motor estamos pescando grandes cantidades y seguro que durante todos estos días pescaremos más porque este año si viene cargada la subienda”.
Entretanto, José Elkis Sepúlveda, otro viejo pescador, manifestó que “se trata de una bonanza, ya que se está generando empleo y todos tenemos un ingreso adicional para brindarle una navidad más generosa a nuestra familia. Yo tengo cinco lanchas y las alquilo a razón de 5 mil pesos diarios para que cualquiera vaya de pesca”.
Diariamente decenas de vehículos salen cargados hacia el interior del país. El pescado que no se alcanza a comercializar, se sala y se pone a secar y aunque se vende a menor precios, también tiene gran acogida en el mercado. Sin embargo, debe someterse a los rigurosos controles de la Armada Nacional, ya que a veces lo confunden con chigüiro.
La veda impuesta por las autoridades de Colombia y Venezuela, durante una buena temporada del año, permite que los peces sean abundantes. De nos ser por esta medida de protección la pesca estaría en declive en los próximos años.