• Colombia
  • Última actualización 2026-07-03 17:14:56
Arauca

Máxima distinción para Perra Policía. Arauca tendrá ‘escuadrón canino’

En un hecho sin precedentes en la historia de Arauca, un animal fue condecorado con la medalla ‘Inocencio Chincá’, máxima distinción que otorga el Gobierno departamental a personalidades que coadyuvan al engrandecimiento de la región. La norma a través de la cual se crea y otorga esta condecoración no hace mención a animales, pero quien la recibió la tenía más que merecida, máxime cuando los gobiernos de turno han hecho con ella un verdadero ‘festín’ otorgándola a personas que no la merecen. Se trata de Ira, una perra policía, que parece satisfecha con su ‘baja voluntaria’, mientras muchos oficiales están en vilo porque en cualquier momento pueden ser llamados a calificar servicios, como acaba de ocurrir con gran parte de la cúpula militar. Esta ejemplar pastor belga mallionis, de color dorado, de padre holandés y madre colombiana, nacida en Bogotá y criada en la escuela de guías de adiestramiento de perros de la institución, fue llamada a retiro por el comandante del Departamento de Policia Arauca, coronel Luis Alcides Morales. Aunque su rostro refleja el agotamiento de sus casi nueve años de trabajo ininterrumpido, ella se fue del servicio activo con nostalgias y grandes "positivos", y –sobre todo- con la Inocencio Chincá colgada al cuello, lo que denota la ‘satisfacción del deber cumplido’,. Ira fue especializada en la detección de explosivos como la dinamita militar y amoniacal, Anfo, cordón detonante, pólvora negra, C3 y 4, pentonita y TNT, entre otros. Gracias a su formación evitó que un carro bomba cargado con explosivos causara una tragedia en el municipio de Tame, durante la visita del entonces ministro de Transporte, Gustavo Adolfo Canal, hace dos años. Pero además, fue la encargada de la seguridad en las tres visitas que ha practicado el presidente Uribe al departamento. En la última venida del jefe del Estado, Ira detectó un carro bomba cerca del lugar donde se realizó el Consejo Comunitario. También se destacó por sus labores de inteligencia en el rastreo de los sitios de concentración y rutas de desplazamiento cuando se producía la visita de altas personalidades, como la ex embajadora de los Estados Unidos, Anne Patersson. Tristezas y alegrías Nunca disfrutó de vacaciones y laboraba durante las 24 horas del día, como cualquier policía que cumple con su deber. Colaboró, además, en los allanamientos y registros domiciliarios que realizaba la Policía judicial, prestó seguridad en la cárcel de Arauca durante los días de visita, y en el aeropuerto era la encargada de hacer recorrido por la pista y revisar la mercancía que ingresaba o salía del terminal aéreo. Ira, a la que le encanta buscar camorra enfrentándose a otros caninos, es fiel y respetuosa con su guía. Se llenó de tristeza en algunos pasajes de su diario trajinar en la institución, pues su primer guía fue asesinado en el municipio de Puerto Rondón, en desarrollo de un ataque de la guerrilla a la estación de Policía de esa localidad araucana. Ella sacó la vena de sus padres y aunque nunca fue premiada con viajes ni reencuentros con quien fuera el padre de sus nueve hijos o con sus progenitores que aún viven y también gozan de pensión, Ira se apresta a pasar sus últimos días en una finca de recreo que tiene la institución en Santander. El coronel Morales dijo que Ira será despedida con todos los honores. Habrá una merecida ceremonia de retiro, que será aprovechada para dar la bienvenida a ‘un escuadrón’ canino que reemplazará a la pastor belga, y con el cual se inaugurará la escuela de adiestramiento en el departamento.
  • Etiquetas
  • #

Compartir esta publicación