César Mijares Benavides se movilizaba en motocicleta cuando colisionó con un automóvil. El casco, según relató, fue determinante para proteger su vida.
El médico cirujano César Augusto Mijares Benavides, acostumbrado a recibir en el Hospital San Vicente de Arauca a personas lesionadas en accidentes de tránsito, terminó este lunes convertido en paciente después de sufrir un siniestro vial mientras se movilizaba en motocicleta.
El accidente ocurrió durante la mañana del 31 de agosto, en la intersección de la carrera 24 con calle 16, en el barrio Santa Teresita de Arauca.
De acuerdo con las primeras versiones conocidas sobre el caso, el automóvil involucrado habría omitido una señal de PARE y terminó colisionando con la motocicleta en la que se desplazaba el médico. El impacto hizo que Mijares Benavides saliera despedido y cayera varios metros.
Las circunstancias exactas del accidente deberán ser establecidas por las autoridades de tránsito.
El médico terminó siendo paciente de sus propios compañeros
Tras el impacto, el médico fue auxiliado y trasladado al Hospital San Vicente, precisamente el centro asistencial donde desarrolla parte de su labor y donde atiende habitualmente a personas heridas en accidentes viales.
Mijares Benavides sufrió una herida en una de sus extremidades que requirió sutura. En la imagen que acompaña esta información se observa al médico durante la atención de la lesión.
Su experiencia como paciente le dejó, además, una conclusión que quiso compartir con otros conductores.
“Me salvó la vida Dios y mi decisión de usar el casco”, afirmó el médico.
El uso del elemento de protección habría sido determinante para reducir la gravedad de las consecuencias del impacto.
Mijares Benavides es médico cirujano y especialista en cirugía plástica, profesión que ejerce en Arauca. La Gobernación del departamento lo ha identificado previamente como médico especialista y ha registrado su participación en jornadas de cirugía reconstructiva realizadas en el Hospital San Vicente.
Un llamado desde la experiencia
Después de vivir en primera persona una situación que habitualmente enfrenta desde el otro lado de una camilla, el médico hizo un llamado a respetar las señales de tránsito y conducir con mayor responsabilidad.
Su accidente vuelve a poner sobre la mesa una problemática que preocupa en Arauca: el número de personas que han perdido la vida en las vías durante 2026.
En junio, el director del Instituto de Tránsito y Transporte de Arauca, Henry Colmenares, informó que 39 personas habían fallecido en accidentes viales en el departamento durante ese año, con 15 casos en el municipio de Arauca, ocho en Tame, cinco en Arauquita, cinco en Fortul, cuatro en Saravena y uno en Puerto Rondón, además de un caso que era investigado en Cubará.
Las autoridades han señalado entre los factores asociados a los siniestros la imprudencia de los conductores y el incumplimiento de las normas de tránsito. En el departamento también se han reforzado los controles y campañas de prevención, mientras las autoridades han advertido sobre prácticas como los piques ilegales en corredores viales.
Esta vez, el mensaje no salió solamente de una campaña institucional.
Salió de un médico que, después de atender durante años las consecuencias de los accidentes de tránsito, terminó viviendo una de esas historias desde la camilla de urgencias.
Y su propia experiencia deja una advertencia sencilla: en una motocicleta, llevar el casco puede marcar la diferencia.