El anuncio del presidente Abelardo de la Espriella sobre el inicio de operativos para identificar a extranjeros en situación migratoria irregular provocó una reacción en Arauca, una de las principales ciudades fronterizas del país. El alcalde Juan Alfredo Qüenza Ramos respaldó la estrategia, aunque hizo una distinción entre los migrantes que contribuyen a la economía y quienes, según las autoridades, están vinculados con actividades delictivas.
Durante un pronunciamiento dirigido a la población venezolana, Qüenza aseguró que su administración no pretende perseguir a quienes viven o cruzan diariamente la frontera para trabajar, comprar o desarrollar actividades comerciales.
"Bienvenidos hermanos venezolanos que vienen a comprar ya generar economía", manifestó el mandatario, al destacar la importancia de los compradores provenientes de Venezuela para el comercio local.
Qüenza mantuvo que entre el 60 % y el 70 % de la economía del municipio tendría una fuerte dependencia de la actividad comercial generada por ciudadanos venezolanos. Según explicó, cada vez que se cierra la frontera se evidencia una disminución en las ventas de supermercados, tiendas y otros establecimientos de Arauca.
Mano dura contra quienes cometan delitos.
El alcalde, sin embargo, respaldó la decisión del Gobierno Nacional de fortalecer los controles sobre extranjeros vinculados con actividades delictivas y aseguró que en Arauca se aplicará una política de "mano dura" contra quienes cometan delitos, independientemente de su nacionalidad.
Qüenza señaló que quienes tengan procesos o antecedentes relacionados con delitos deberán ser identificados y, cuando corresponda, enfrentar las actuaciones judiciales y migratorias previstas por la ley.
El mandatario recordó que durante su administración ya se han realizado operativos junto con Migración Colombia para identificar a habitantes de calle de nacionalidad venezolana. Según su relato, más de 40 personas fueron trasladadas hacia Paraguachón, entre ellas algunas que tenían anotaciones judiciales.
El alcalde atribuyó a este tipo de intervenciones una disminución de hechos como homicidios, hurtos y riñas, aunque las cifras y la relación directa entre las medidas y la reducción de los delitos deberán ser contrastadas con los registros oficiales.
Arauca no será "receptora" de habitantes de calle.
Uno de los principales llamados de Quenza estuvo dirigido a evitar que Arauca termine recibiendo población en condición de calle trasladada desde otras ciudades.
El mandatario aseguró que estará atento a los operativos que se desarrollan en municipios como Yopal y advirtió que su administración no permitirá que personas retiradas de otras ciudades sean llevadas a la capital araucana y terminen incrementando los problemas de seguridad y convivencia.
"También voy a ser muy vigilante de que Arauca capital no sea un receptor de esos ciudadanos venezolanos que van a sacar de Yopal, que van a sacar de otras ciudades", afirmó.
El mensaje de De la Espriella que encendió el debate
La posición del alcalde se conoce después de que el presidente Abelardo De La Espriella anunciara, durante un consejo de seguridad en Barranquilla, el inicio de operativos para identificar a extranjeros que permanecerán en Colombia sin cumplir las condiciones migratorias establecidas.
El mandatario nacional ordenó a Migración Colombia coordinar las acciones con la Policía y señaló que la primera prioridad será ubicar a extranjeros relacionados con delitos para posteriormente revisar la situación migratoria de quienes permanecen irregularmente en el país.
"Primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos", afirmó De la Espriella al referirse a la orientación de su Gobierno.
El presidente también sostuvo: "Aquí no voy a aceptar la migración ilegal", una postura que, según explicó, ya había defendido durante su campaña.
No obstante, la situación migratoria irregular no equivale por sí sola a la comisión de un delito. Los casos de permanencia irregular deben ser sometidos a los procedimientos administrativos correspondientes y, cuando existan indicios de delitos, estos deben ser investigados por las autoridades competentes.
Una realidad especialmente sensible en Arauca
El debate adquiere una dimensión particular en Arauca debido a su condición de ciudad fronteriza y al constante movimiento de personas entre Colombia y Venezuela.
Mientras el Gobierno Nacional anuncia mayores controles migratorios, el alcalde busca enviar un mensaje diferenciado: puertas abiertas para quienes trabajan y dinamizan la economía, pero controles y sanciones para quienes cometan delitos.
Qüenza cerró su pronunciamiento insistiendo en que su administración no permitirá actividades delictivas, sin importar la nacionalidad de quienes las cometan, y reiteró que la seguridad ciudadana será uno de los ejes de su gobierno.