La violencia volvió a golpear a Saravena. En las últimas horas se confirmó la muerte de la docente Paola Infante Jaimes, quien había resultado gravemente herida durante el atentado armado perpetrado contra un dispositivo de la Policía Nacional en la tarde del domingo 19 de abril.
La educadora permanecía bajo atención médica en el Hospital del Sarare, a donde fue trasladada de urgencia luego del ataque ocurrido hacia las 4:40 de la tarde en el barrio Cofavi. Pese a los esfuerzos del personal médico, la gravedad de las heridas terminó por causarle la muerte.
El hecho se registró cuando uniformados de la Policía culminaban actividades en un establecimiento educativo y se desplazaban hacia la estación del municipio. En ese momento fueron atacados por hombres armados, en una acción atribuida al Frente de Guerra Oriental del ELN.
Según el pronunciamiento oficial de la Policía Nacional, el atentado dejó además ocho uniformados lesionados, afectados por esquirlas y otras heridas derivadas de la explosión y el intercambio de disparos. Las autoridades señalaron que todos se encuentran estables y fuera de peligro.
La institución condenó el ataque y anunció el despliegue de una operación conjunta con las Fuerzas Militares para ubicar a los responsables.
“Este ataque no quedará impune”, señaló la Policía en su comunicado.
La muerte de Paola Infante ha causado conmoción en la comunidad educativa y en todo el departamento de Arauca. La docente se desempeñaba como directora del Centro Educativo Atanasio Girardot y era reconocida por su labor al frente de la formación de niños y jóvenes en el municipio.
Como muestra de duelo y rechazo a la violencia, la Institución Educativa Antonio Nariño suspendió las clases de este lunes 20 de abril y convocó a una jornada de solidaridad con la familia de la docente.
La programación incluye una eucaristía a las 8:00 de la mañana en la iglesia Cristo Rey, seguida de una marcha pacífica por las principales calles de Saravena, en la que participarán estudiantes, docentes, padres de familia y comunidad en general.
Desde distintos sectores también se elevaron voces de rechazo. El licenciado Ariel Pedraza expresó su solidaridad con la familia de la maestra y pidió garantías para el ejercicio docente en la región.
“Rechazamos de manera categórica toda forma de violencia que afecte a nuestros maestros y maestras, quienes son pilares de la construcción de paz, justicia y convivencia”, manifestó.
La muerte de Paola Infante reabre el debate sobre la seguridad en Arauca, uno de los departamentos más golpeados por el conflicto armado, donde la población civil continúa quedando atrapada en medio de acciones violentas entre la fuerza pública y grupos armados ilegales.
En Saravena, mientras avanzan las investigaciones, la comunidad se prepara para despedir a una maestra cuya vida terminó marcada por una nueva jornada de violencia en el departamento.