Tras los reclamos de los propietarios de establecimientos nocturnos y expendios de licor en la ciudad, por las millonarias pérdidas que estaban registrando en sus negocios, el alcalde Omar López Robayo ordenó levantar la ley seca y mantener las demás restricciones. El mandatario pidió a las autoridades controlar las restricciones en el transporte de parrillero, el porte de armas y el paso por las vías aledañas a la registraduría del Estado Civil, las cuales se mantendrán de manera indefinida.