Recompensa de 30 millones de pesos a quien suministre información que permita esclarecer la muerte del sacerdote de Saravena, Saulo Carreño, ofreció la dirección general de la Policía Nacional. El párroco de la iglesia Cristo Rey, de unos 40 años de edad, fue asesinado a las 2 y 30 de la tarde de este martes, cuando parqueaba su vehículo frente al hospital regional del Sarare-San Ricardo Pampuri, por un hombre que se movilizaba en una bicicleta.
Según el alcalde encargado de la localidad, Hernando Fajardo Salazar, los hechos se registraron cuando el sacerdote se disponía a ingresar al centro asistencial, en compañía de Maritza Isabel Linares Quiñónez, de 25 años, quien también fue asesinada en momentos que intentaba huir.
El mandatario local sostuvo que, según versiones de testigos, el pistolero, luego de dar muerte a la joven Linares, quien se desempeñaba como secretaria del hospital, huyo en la bicicleta y se internó en un sector de invasión aledaño al hospital.
El clérigo era oriundo de Guacamayas (Boyacá) y había llegado al departamento como vicario cooperador de la parroquia de Arauquita. Luego laboró en el seminario La Milagrosa en Chita, y siete años después fue trasladado a Saravena donde ejerció inicialmente como vicario y dos años más tarde asumió como titular de la parroquia Cristo Rey.
Mientras el obispo de la Diócesis de Arauca, monseñor Carlos Germán Meza Ruiz, quien se hallaba en Bucaramanga, se desplazaba hacia Saravena, las autoridades, encabezadas por el alcalde programaban para este miércoles un consejo de seguridad para analizar la situación y tomar medidas que permitan dar con el paradero del autor del doble crimen.
El prelado sostuvo que “según el informe entregado por la Policía, el padre Carreño no había sido objeto de amenazas”. No obstante, a comienzos del año pasado había sido secuestrado por el Ejército de Liberación Nacional (Eln), junto con otro sacerdote y varios diputados a la Asamblea de Arauca.
Por su parte, el comandante del Departamento de Policía Arauca, coronel Alcides Morales Silva, lamentó que “fuerzas oscuras de los grupos al margen de la ley hayan dado muerte a un hombre que dedicó parte de su vida a la conducción pastoral de una importante región como es el Sarare.
La dirección general de la Policía tan pronto tuvo conocimiento dispuso que se iniciara una investigación exhaustiva con nuestros mejores hombres para que este crimen no quede en el anonimato y ha ofrecido una recompensa de 30 millones de pesos por los datos que permitan la captura e identificación de los responsables”, dijo el oficial.
Se trata del segundo religioso que es asesinado en Arauca, luego de que en 1988 fuera inmolado el obispo de la Diócesis de Arauca, monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, en el sector de La Esmeralda, jurisdicción de Arauquita, por miembros del Eln. Hace tres años también fue acribillado el padre Jesús Serrano, quien había solicitado una licencia a la iglesia para intervenir en política.