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  • Última actualización 2026-07-05 17:11:29

Revive la cruel masacre de Caño Jabón en el Meta. Dictan medida de aseguramiento a Mancuso

Villavicencio. La cruel matanza de las autodefensas en Caño Jabón jurisdicción de Mapiripán en el Meta, fue revivida por un fiscal de Derechos Humanos y DIH.

El funcionario judicial, medida de aseguramiento en contra del ex cabecilla Salvatore Mancuso Gómez, por su presunta responsabilidad en la masacre.

El fiscal instructor sindicó a Mancuso Gómez, extraditado a Estados Unidos en 2008, por los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada, secuestro, desplazamiento forzado y concierto para delinquir agravado en calidad de coautor.
Según lo establecido, durante la incursión efectuada el 4 de mayo de 1998 por hombres del grupo 'Los Urabeños' de Carlos y Vicente Castaño Gil fueron asesinadas no menos de 20 personas.

Mancuso ha sido catalogado como en más sanguinario de las autodefensas y se le atribuyen las masacres de Mapiripán, en la que murieron veinte campesinos en 1997. La de la Gabarra en 1999, en la que paramilitares bajo su mando asesinaron a treinta y cinco personas. La del Aro, en Ituango Antioquia, en octubre de 1997 y la del Salado en febrero de 2000 en la que murieron treinta y ocho campesinos.

Las confesiones de Mancuso se acabaron en el 2008 porque fue extraditado a Estados Unidos, pedido por la corte del estado de Columbia por cargos de narcotráfico. Sin embargo, Mancuso es el único de los 14 jefes paras extraditados que ha enviado una carta a la Corte Suprema de Justicia afirmando su voluntad de seguir diciendo la verdad desde una cárcel en Estados Unidos.

Durante esa audiencia la Fiscalía documentó cómo desde 1996 y hasta 2004, el hoy ex paramilitar envió más de 119 mil kilos de cocaína a Haití, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, México, Honduras, Guatemala, y Estados Unidos.
Así mismo, alias 'El Mono Mancuso' aceptó que el despacho del estupefaciente hacia el extranjero se realizaba desde puertos del Golfo de Morrosquillo, Urabá, Bolívar, Atlántico, y la Guajira, con el apoyo de narcotraficantes como Orlando Henao y Fabio Ochoa, entre otros.
Igualmente, el extraditado reconoció que su organización compró más de 10 mil armas de largo alcance provenientes de Bulgaria, Venezuela y Centroamérica.

Salvatore Mancuso fue un próspero ganadero de Córdoba que se convirtió en uno de los más temidos y sangrientos jefes paramilitares que llegó a comandar los frentes Frontera, Córdoba y el Bloque Norte de las Autodefensas. Al morir Carlos Castaño llegó a ser el jefe político del grupo ilegal armado.

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