Villavicencio. Una grave situación vive Villavicencio y sus gentes, debido a los hechos registrados en los últimos días.
Se han generado en orden a la decisión del gobierno municipal de prohibir el tránsito de vehículos pesados en horas del día por el perímetro de la capital del Meta, disimiles reacciones, pero la más grave, la que tiene que ver con el taponamiento de las vías con el consabido perjuicio para millares de personas.
Claro está, que los argumentos de los camioneros también son válidos si se cae en la cuenta de los perjuicios ocasionados con la decisión de la alcaldía, ya que conforme las mismas declaraciones de la autoridad nacional, se violan normas estatuidas en materia de movilidad.
Los transportadores de petróleo, de materiales, los volqueteros, quienes transportan ganado y otros productos unificaron criterios y congregados en la Cámara de Comercio adoptaron una declaración donde se hacen exigencias y terminantes y perentorias en el sentido de derogar el decreto y además para encontrar una alternativa y presionar al gobierno nacional para la construcción de la doble calzada entre el parque de Los Fundadores y Ciudad Porfía, se hace indispensable, entre otras cosas, primero que el Ministro del ramo, el Inco e Invias sean serios en sus planteamientos y que los ejecutivos de Villavicencio y el Meta procedan en asocio de los congresistas, diputados y concejales a trabajar para que se pueda ejecutar la obra que se requiere con suma urgencia.
Villavicencio está pidiendo a gritos la ejecución de programas que permitan su desarrollo y progreso y lamentablemente en orden a la politiquería, al despilfarro, a la carencia de liderazgo y al personalismo existentes estamos afrontando dificultades.
Es que los gobernantes se rodean no de excelentes asesores, sino de mediocres lambones que mediante la adulación expresan conceptos que resultan erróneos y que meten en la vaca loca a los funcionarios de alto coturno.
Se hace indispensable, por tanto, que quienes nos consideramos como parte vital de esta sociedad Villavicense y metense, nos reunamos y pensemos en función colectiva para determina r programas y evitar que esta zona del país siga en apuros.