Además de esta población, enclavada en la cordillera, también se encuentra sin servicio el corregimiento de Gibraltar, en Norte de Santander.
Se trata del séptimo atentado contra la interconexión eléctrica en lo que va del presente año. El último había sido perpetrado por la guerrilla contra la torre 367 ubicada en la vereda Agua Santa, de Saravena.
Mientras la capital del departamento cuenta con energía racionada, gracias a un convenio suscrito entre la empresa de energía de Arauca (Enelar) y la estatal venezolana Elecentro-Cadafe, Cravo Norte se alimenta con las plantas Diesel que tiene como sistema de emergencia. Las demás localidades permanecen a oscuras.