También hay ofrecimientos de misiones israelíes, alemanas y canadienses, las cuales son analizadas por el Gobierno departamental. Un grupo asesor holandés y la fundación El Alcaraván, anunciaron su disposición de vincularse al proceso de desarrollo regional aplicando su tecnología para mejorar la producción en esta zona de frontera.
Luego de hacer un recorrido por algunos sectores y analizar –sobre el terreno- la situación, se reunieron con el gobernador Julio Enrique Acosta Bernal, para exponer sus experiencias y plantear la posibilidad de sacar adelante proyectos productivos en el departamento de Arauca.
La misión estuvo integrada por Jan de Roos representante del programa, Georg Star Busmann, agrónomo especializado en el cultivo de la caña, achote, productos lácteos y reforestación; J.F Vocten, ingeniero especializado en el procesamiento de la caña para la producción de panela, miel y azúcar, al igual que por Jorge Andrade y Holson Curtis de la fundación El Alcaraván.
En la charla, le explicaron al mandatario las experiencias que encontraron en sus visitas a cultivos en los municipios de Arauca y Arauquita, tales como la falta de tecnología, deficiencia de cultivos para atender la demanda de producción de los trapiches y que el tipo de caña que se produce no es el más adecuado.
Aunque detectaron que las áreas donde están algunos cultivos no son las más adecuadas, si encontraron que a pesar de las deficientes condiciones técnicas, la calidad de la panela que se produce, especialmente en Clarinetero es muy buena.
Los holandeses ofrecieron al Gobierno departamental el apoyo técnico para la transformación de cultivos de caña, achote y programas de reforestación, ante lo cual Acosta Bernal se mostró muy interesado y dijo que aspira involucrar en este propósito a la Alianza Energética, Ecopetrol, Repsol y Universidades interesadas en vincularse a la región.
Con esta intención ya son varios los países que tienen sus expectativas puestas en este departamento, como quiera que los Israelíes ofrecieron apoyo para el cultivo del arroz y productos lácteos, mientras que los alemanes fijaron sus ojos en el hato ganadero, y los canadienses en la palma africana y la maquila.