Opinión


Con América en la A, se les acabó la Guachafita

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La columna de Malatesta

Por: Aldemar Valdez "Malatesta".

Bueno, pues. Se acabó la guachafita en el futbol profesional colombiano, se acabó esa falta de seriedad y de orden y de eficiencia en que había caído el fútbol desde ese 17 de diciembre, hace cinco años, cuando los hados, esa divinidad mitológica que creemos gobierna nuestros destinos, forzó el hecho que uno de los mejores equipos de América, La Mechita, descendiera a segundo plano pasando a la categoría B del fútbol colombiano.

Ciertamente fueron cinco años  largos y  dilatados, extensos y estirados  como esos domingos largos de algunas regiones lejos de los centros urbanos y que fueron años de nunca olvidar porque fueron los años de  afrenta, desprecio, deshonra, vejación, ofensa, vileza, vergüenza, iniquidad, abyección, bajeza, degradación, burla, ignominia e indignidad y que solo los americanos, esos que nacieron allá en la cancha de Galilea  del barrio Versalles por los años 20 del siglo pasado y que luego con el tiempo llegaron a los Barrios San Nicolás y Obrero y que hoy somos la mitad mas uno de los  hinchas del fútbol, solo con americanos  de esa laya pudimos resistir esa indignidad de estar en donde no somos.-

Con  el  penal mal cobrado por  Jairo,  el tigre Castillo, un penal que fue cobrado sin el alma de la pasión  de  la mechita y que le dio vida a Patriotas para que luego de su  cobro nos dejaran en la B hasta que otro  negro, Martinez Borja,  si le pusiera  espíritu  a otro penalti cobrado  y hundiera a Quindio  en lo que tiene que ser y al América en lo que es:  Un equipo con  honra, decencia, distinción, fama., dignidad, renombre, reputación internacional,  prestigioso, pundonoroso y pudoroso y glorioso y dingo de estar en la A.

Casi que esperamos  50 años para ser subcampeones en el año  sesenta del pasado siglo atrás  del Campeón Santa Fe y  solo después de casi 80 años y de la mano de Ochoa y Pepino logramos en el 79 la primera estrella..

Aunque no creo en cosillas  de la ignorancia cultural de algunos como esa de la maldición del garabato ,  estos cinco años  de ser huéspedes incómodos de donde no somos cree uno que fue culpa de los hados, esa divinidad, esa fuerza desconocida que a veces como que  gobiernan o influyen  y deciden los sucesos y los destinos y hasta las vidas  y forzaron nuestra caída pero, vea pues, esos mismos hados hacen  que nos encontráramos cinco  años después y nos enseñan  eso que el  destino, unas veces, es una  fatalidad pero, otras veces, es la misma  providencia.

En las grandes  ligas  profesionales de fútbol los descensos de equipos famosos no es muy común pero  muchos de los equipos grandes del fútbol mundial y por cualesquieras razones futbolísticas han pisado y vivido en ese mundo extraño de subuso por una o varias temporadas.-  Lo cierto es que los equipos históricos que bajan añ descenso  es poco el tiempo que permanecen en ella.  El tiempo de la Mechita, cinco años, es algo inexplicable y dio pié para que se  hilaran un mundo majaderías que circularon como pan caliente por las redes sociales.

 Pero lo que no debemos desconocer es que los Clubes, llámense  centenarios o longevos o como es de la modernidad llamarlos  como los  clubes clásicos de la FIFA, ese  grupo de instituciones consideradas importantes históricamente y que son  listados oficialmente por la entidad rectora del fútbol mundial pueden descender en el escalafón.-   ( los clubes clásicos de Colombia según la Fifa,   son en su orden,    América de Cali, Atlético Nacional, Deportivo Cali, Junior de Barranquilla y Millonarios ) .-

En fin, pues. América de Cali vivió la desgloria que han vivido históricos del fútbol mundial y que  son once, once  comenzando por  Manchester United y terminando en  Milán y una de las respuestas que se dan es que  es relativamente fácil tener una época mala que termina con el equipo en segunda división. Los Once de la deshonra pasajera son  Manchester United,  River Plate,  Atlético de Madrid,  Independiente de Argentina,  Mónaco,  Corinthians,  Valencia, Vasco da Gama y  Milan.-  Doce con  La Mechita.-

Amèrica de Cali volvió a ser la pasión de un pueblo, esa  de la que hablaba don Alfonso  Bonilla Aragón, volvió a ser la Academia Roja, esa que queremos porque  no solo Amèrica es el decano del fútbol colombiano sino  que su historia está cocida al  alma de un pueblo porque nació con el pueblo, en Galilea  de Versalles, en el Obrero y el San Nicolás y  en el Colegio Santa Librada de Cali y se  desarrolló sobre todo en el Obrero y con la frente en alto vamos a  expulsar  toda la ignominia de la derrota permanente que sufrimos cinco  años largos.

Volverán a nosotros las épocas del Muelón Sanchez y don Adolfo  Pedernera.-  Volveremos a añorar a  Benito Cejas y al mago Américo Montanini y, claro, al mejor arquero de todos los tiempos, el inolvidable Carlos Montaño.-

Pasarán de nuevo frente a nosotros Brittos, Mousegme, Charol González, Shinola, cantaremos de nuevo  con Ochoa y Falcioni y Gareca y Castronovo y Leonel Aquel 19 de don Alberto Beltràn con la Sonora Matancera, en fin, volveremos con Usu, el pibe del barrio Obrero, Riquelme, el Barby y  desfilarán esos segundos después del tiempo reglamentario  cuando perdimos en la final con Peñarol y nos reíremos de la Lista Clinton y de todo ese desorden administrativo y de mediocridad deportiva, como lo dice el Maestro Humberto Valverde, cuyo líder en la cancha fue Jairo Castillo.-

Se les acabó  a Nacional,  Deportivo Independiente Medellìn, Millonarios, Independiente Santa Fé y Deportivo Cali esa guachafita en la que, sin La Mechita,  habían convertido al fútbol colombiano.- 

NOTA: El extraño mundo de Subuso “ era una historieta con cierto tinte surrealista, sobre una absurda región imaginaria, que se publicó por allá a mediados del siglo pasado y en la que el protagonista, Subuso, era un personajillo miope —con una gorra y unos inmensos y especiales lentes— que solo veía lo que quería ver. Y, como es apenas lógico, lo que él quería ver era siempre hermoso y grato. Nada era malo. En Colombia parece como si en algún momento del pasado reciente hubieran repartido millones de esos lentes y de golpe y porrazo buena parte de la población hubiera entrado en ese mundo imaginario “.   malatesta.-