Después de un publicitado proceso judicial, cuyas primeras pesquisas comenzaron hace unos tres años, William Hernán Pérez Espinel, quien fungió como gobernador de Casanare entre 2001 y 2003, fue condenado.
Hace unos días, luego de acogerse a sentencia anticipada en los delitos de concierto para delinquir agravado y celebración indebida de contratos, sumados a otros como peculado a favor de terceros y concusión, Pérez fue sentenciado a 15 años de prisión, multado por $2.400 millones e inhabilitado por 10 años para ejercer funciones públicas.
El perjuicio que le causó el mandato de Pérez Espinel a su región fue calculado de varias maneras por la Corte Suprema de Justicia. En la providencia del fallo, el alto tribunal indicó que, según las investigaciones de la Fiscalía, este desmedro económico se generó a través de cuatro contratos más dos convenios con la Universidad de Cartagena, que le representaron al erario del departamento $6.020 millones, es decir, cerca de 26 mil salarios mínimos.
La Corte determinó que Pérez también debía reponer esa suma a favor de las arcas de Casanare.