Pérdidas millonarias aún sin cuantificar dejó la cosecha arrocera para los agricultores del Meta, que tuvieron que llevar el grano para almacenarlo en Bogotá, Tolima y Huila, por la saturación del mercado regional. Iván Martínez, vocero del sector indicó, por falta de planeación en la cadena arrocera y como consecuencia del contrabando permitido por el gobierno nacional, los arroceros del Meta perdieron entre un millón y un millón y medio por hectárea cultivada, por los mayores costos en el transporte.
Para el caso del Casanare que está apunto de culminar la recolección del grano, las pérdidas se calculan en 800 mil pesos por hectárea.
A la fecha se han recolectado en el departamento del Meta, 320 mil toneladas del cereal, aseguró el dirigente arrocero.