Habitantes de las zonas ribereñas de los ríos Upía y Cabuyarito, denunciaron una grave situación de contaminación con residuos de la industria petrolera, en el municipio de Barranca de Upía.
Según los campesinos de la zona, centenares de peces han muerto, gallinas y hasta ganado se ha visto afectado por la contaminación de las aguas que proviene de la explotación que adelanta la firma Petrominerales de Colombia en el pozo Corcel uno.
Según la empresaria de la palma, Rocío Rojas, quien denunció el hecho, la finca el Silencio en Barranca de Upía, ha sido la más afectada con los escapes de lodo caliente, producto de la reinyección de agua que adelanta la empresa petrolera.
A pesar de que Petrominerales ofreció el pago de una suma de dinero a las familias afectadas, la comunidad exige la presencia de los organismos ambientales como Cormacarena, para que verifiquen la contaminación de los afluentes, pues hasta el momento no han encontrado respuesta alguna.