El recrudecimiento del conflicto y la presión de los grupos ilegales generan el aumento del desplazamiento en la zona del Ariari.
En las últimas horas se conoció que 16 familias salieron del área rural de esta localidad hacia el casco urbano, huyendo del fragor de la guerra y buscan la protección de las autoridades.
Los voceros de los desterrados declararon que los combates que se registran en la zona ponen en peligro la vida de sus familias.
Denunciaron, además, que guerrilla y paramilitares realizan una acción permanente de reclutamiento y “es mejor salir corriendo que dejar a sus hijos en poder de los insurgentes”, afirmaron voceros de los desmovilizados.