El Ejército de Liberación Nacional (ELN), a través de un comunicado atribuido a su Frente de Guerra Oriental "Comandante en Jefe Manuel Vásquez Castaño", se adjudicó la autoría del atentado perpetrado el pasado 14 de julio contra la subestación de Policía del centro poblado de Betoyes, en jurisdicción del municipio de Tame, Arauca.
En el documento, la organización armada ilegal asegura que unidades del Frente de Guerra Oriental atacaron la estación de Policía y la torre de comunicaciones ubicada dentro del perímetro del puesto policial. Además, afirma que la acción dejó dos patrulleros muertos, nueve policías heridos y un soldado profesional lesionado.
El grupo también sostiene que "la subestación de Policía quedó destruida con nuestra artillería propia" y manifiesta que "lamentamos la muerte de la civil que se encontraba en área militar al momento de la acción", en referencia a la mujer fallecida durante el atentado.
En otro de los apartes del comunicado, el ELN asegura que "la Policía del corregimiento de Betoyes ha sido y será siempre objetivo militar del ELN", al tiempo que reivindica la acción armada y expone argumentos políticos e ideológicos para justificar su actuación.
Recompensa por los responsables
Tras el atentado, el gobernador de Arauca, Renson Martínez Prada, anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien suministre información que permita identificar y capturar a los autores intelectuales y materiales del ataque contra la subestación de Policía de Betoyes. El mandatario rechazó el hecho violento y reiteró el respaldo institucional a las investigaciones para llevar a los responsables ante la justicia.
El ataque dejó como saldo dos patrulleros de la Policía Nacional y una mujer civil fallecidos, además de nueve policías y un soldado profesional heridos, según el balance entregado por las autoridades.
Alcalde insiste en reubicar la estación.
Mientras avanzan las investigaciones y las operaciones de seguridad en la zona, el alcalde de Tame, Miguel Ángel Bastos Morales, reiteró su preocupación por las condiciones en las que permanece la estación de Policía de Betoyes.
El mandatario manifestó que "esa subestación no tiene razón de estar ahí. No está protegiendo a la comunidad de Betoyes ni a ninguna población indígena. Los policías están cuidándose ellos mismos. Esa es la cárcel de la Policía", e insistió en la necesidad de reubicar las instalaciones para brindar mayores garantías tanto a la comunidad como a los uniformados.