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Disidencias de las Farc incineran maquinaria vial en Arauquita, Arauca.
Arauca

Gobernación rechaza quema de maquinaria en Arauquita, Arauca

La Gobernación de Arauca alzó la voz tras la quema de maquinaria amarilla ocurrida la noche del jueves 26 de febrero en zona rural de Arauquita, un hecho que —según la administración departamental— golpea directamente obras clave para la conectividad y el desarrollo del territorio.

El pronunciamiento se produjo luego de que fueran atacados equipos que trabajaban en dos frentes viales considerados estratégicos: Vía Arauquita – Aguachica, vereda La Chiguira (Contrato de Obra No. 480 de 2024) y Vía Arauquita – Arauca, vereda Las Bancas (Contrato No. 293 de 2025).

Desde el gobierno departamental advirtieron que destruir esta maquinaria no solo retrasa las obras, sino que afecta empleo local, movilidad rural y la dinámica económica de las comunidades beneficiarias. También aseguraron que los proyectos seguirán adelante pese a lo ocurrido.

Qué pasó en la zona rural

Detrás del comunicado hay una noche de tensión para los habitantes de Arauquita. Después de varias semanas sin hechos violentos de alto impacto en Arauca, las disidencias de las Farc volvieron a aparecer en escena.

Según reportes conocidos por las autoridades, integrantes del denominado Comando Conjunto de Oriente habrían ejecutado acciones simultáneas en los dos puntos rurales del municipio fronterizo, mencionados anteriormente.

En medio de explosiones y fuego, una retroexcavadora usada en los trabajos viales fue consumida por las llamas en cuestión de minutos. No hubo personas heridas, pero las pérdidas materiales son considerables.

Las imágenes que comenzaron a circular muestran la máquina envuelta en fuego y grafitis alusivos al grupo armado ilegal, una marca que en esta región suele interpretarse como mensaje de presencia y control.

El ataque no pasó desapercibido entre analistas locales. Ocurre pocos días después de la incineración de otra retroexcavadora en San Rafael de Morichal, zona rural de Yopal (Casanare), lo que vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los proyectos de infraestructura en zonas apartadas.

Mientras tanto, tropas del Ejército y unidades de Policía avanzan en labores de verificación y búsqueda de los responsables.

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