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Renson Martínez, la gestora social, diputados, directivos del hospital y demás, reciben parte del avance de las obras por parte de los contratistas.
Arauca

La torre del San Vicente tiene nueva fecha límite: Terminaría en noviembre

El gobernador Renson Martínez Prada anunció que la obra física debe quedar lista a más tardar el 30 de noviembre. La meta es inaugurarla en diciembre, pero todavía falta completar la dotación y poner en marcha los nuevos servicios. El proyecto arrastra retrasos que motivaron una actuación disciplinaria de la Procuraduría.

La nueva torre del Hospital San Vicente de Arauca debe quedar terminada a más tardar el 30 de noviembre de 2026. Ese es el plazo anunciado por el gobernador Renson Martínez Prada, quien realizó otro recorrido por la obra y aseguró que la Administración departamental hará seguimiento a los trabajos para que la infraestructura pueda entregarse con su dotación antes de finalizar el año.

“Necesitamos lo más pronto posible tener las instalaciones de esa torre completamente terminadas”, afirmó el mandatario, al señalar que la construcción se encuentra en la etapa de acabados y detalles finales.

Martínez reconoció que el contratista ha mantenido su compromiso con la ejecución y que, después de evaluar la situación con la dirección del hospital, se contempla conceder unos días adicionales para concluir las actividades pendientes. La fecha que planteó es el 30 de noviembre, mientras que la meta departamental es inaugurar la torre en diciembre, con camas y equipos disponibles.

Una obra que debía terminar en junio de 2024

La nueva torre no es un proyecto reciente. Su construcción ha pasado por distintas etapas y durante años ha sido una de las obras pendientes de la infraestructura hospitalaria de Arauca.

El contrato de construcción y terminación de la infraestructura física se suscribió en diciembre de 2022, con un plazo inicial de 18 meses y fecha de finalización prevista para el 30 de junio de 2024. El valor contractual registrado en las plataformas de contratación fue de aproximadamente $15.912 millones, con recursos del Ministerio de Salud y del departamento.

La Procuraduría General de la Nación informó en abril de 2025 que había formulado pliego de cargos contra Yeins Janner Gómez Jaimes, representante del consorcio Inter Edificaciones, encargado de la interventoría, y contra Claudia Genara Pérez Orjuela, quien se desempeñaba como subdirectora administrativa del hospital y supervisora del contrato.

De acuerdo con el organismo de control, el proyecto enfrentó prórrogas, aplazamientos, suspensiones y dificultades relacionadas con la disponibilidad presupuestal. La Procuraduría señaló presuntas fallas en el cumplimiento de las obligaciones de interventoría y supervisión. La formulación de cargos corresponde a una actuación disciplinaria y no equivale, por sí sola, a una declaración de responsabilidad definitiva.

La obra se reinició el 18 de febrero de 2025. En abril de ese año, la Gobernación informó que había destinado alrededor de $4.500 millones para contribuir a su continuidad y que la fecha estimada de terminación era junio de 2026. Ahora, el gobernador plantea un nuevo plazo: el cierre de noviembre.

La inversión aumentó durante la ejecución

En sus declaraciones, Martínez explicó que al llegar al gobierno departamental fue necesario resolver dificultades técnicas, administrativas y contractuales que, según dijo, impedían avanzar.

El mandatario recordó que el proyecto contaba inicialmente con $10.000 millones aportados por el Gobierno nacional durante la administración de Iván Duque y otros $5.000 millones del departamento. Posteriormente, aseguró, se identificó la necesidad de adicionar aproximadamente $4.600 millones provenientes del Sistema General de Regalías.

Con esos recursos, el gobernador calculó una inversión cercana a los $19.600 millones para recuperar y terminar la torre.

Sin embargo, las cifras deben leerse según la etapa y el instrumento contractual al que corresponden: Los registros públicos consultados presentan valores diferentes para el contrato y para el proyecto en su conjunto. Por eso, no deben sumarse automáticamente como si todos fueran contratos independientes ni presentarse como un único valor contractual sin revisar las modificaciones y los soportes presupuestales.

Martínez sostuvo que parte de los retrasos obedeció a diferencias sobre las responsabilidades que correspondían al hospital y al contratista. También mencionó recursos propios del centro asistencial destinados a trabajos necesarios para la operación de la infraestructura, entre ellos la reparación del sistema de climatización integral, conocido como chiller.

¿Qué tendrá la nueva torre?

La infraestructura busca ampliar la capacidad de atención del hospital público de referencia del departamento. Según la distribución descrita por el gobernador, contará con áreas de urgencias, servicios quirúrgicos y obstétricos, atención neonatal y dos niveles de hospitalización.

El segundo piso dispondrá de cinco quirófanos, sala de obstetricia y área de neonatos. Los pisos tercero y cuarto tendrán 36 camas cada uno, para un total de 72 camas adicionales destinadas a hospitalización.

Martínez señaló que el hospital dispone actualmente de 68 camas de hospitalización y reporta una sobreocupación del 140%. Según explicó, la ampliación busca reducir la presión sobre la capacidad instalada y mejorar las condiciones de atención de pacientes que hoy esperan en observación para acceder a una cama.

El gobernador también indicó que la nueva torre permitirá pasar de tres salas de cirugía que calificó como anticuadas a cinco quirófanos nuevos. La capacidad real de los servicios, sin embargo, dependerá de que la infraestructura sea entregada, dotada, habilitada y puesta en funcionamiento.

$15.050 millones para equipos médicos

Terminar el edificio no garantiza, por sí solo, que los nuevos servicios puedan comenzar a operar. Por eso, otra de las decisiones anunciadas es la asignación de $15.050 millones del Sistema General de Regalías para la dotación biomédica de la torre.

Martínez presentó el Decreto 1047 de 2026, mediante el cual, según explicó, se asignan recursos para equipos destinados a cirugía, hospitalización, sala de partos y central de esterilización. El director del hospital será el ejecutor de estos recursos y deberá adelantar los procesos necesarios para adquirir la dotación.

La meta del gobernador es que la torre pueda inaugurarse en diciembre, con los equipos y las camas necesarios. Para cumplirla, no basta con la asignación presupuestal: También deben completarse los procesos de contratación, adquisición, entrega e instalación, además de los requisitos para habilitar los servicios.

Durante su intervención, Martínez mencionó asimismo una inversión cercana a $5.300 millones que, según dijo, se había destinado previamente a siete equipos de imágenes diagnósticas, entre ellos un tomógrafo, un mamógrafo, un equipo portátil de rayos X y un densitómetro. Señaló que esperaba conocer la entrega de esa dotación a comienzos de noviembre.

Estas dos partidas corresponden a anuncios distintos en las declaraciones del gobernador. Su ejecución y sus objetos contractuales deben verificarse por separado para establecer qué equipos están comprados, cuáles siguen en trámite y cuándo estarán disponibles para los pacientes.

El reto: Pasar de la obra a los servicios

El gobernador afirmó que el Hospital San Vicente se ha convertido en una de las prioridades de su administración y pidió a los trabajadores, directivos y ciudadanía respaldar la recuperación de la institución.

También anunció que se buscará avanzar en la construcción de un nuevo módulo administrativo, cuya entrega proyectó para antes del 31 de diciembre de 2027. Según explicó, el objetivo es mejorar las condiciones de trabajo del personal que lleva años desempeñando sus labores en oficinas antiguas.

Otro de los servicios que el mandatario espera impulsar es la hemodinamia, relacionada con procedimientos para diagnosticar y tratar enfermedades cardiovasculares. Martínez dijo que ha insistido en la necesidad de ofrecer esa atención en Arauca para reducir los traslados de pacientes a otras ciudades.

Por ahora, el compromiso más inmediato tiene dos fechas que deberán comprobarse: El 30 de noviembre para terminar la obra física y diciembre para avanzar hacia su inauguración con dotación. Después de años de retrasos, el resultado no se medirá únicamente por la entrega del edificio, sino por la puesta en funcionamiento efectiva de sus servicios.

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