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El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, destacó que Colombia y Venezuela llegaron a tener menos de 300 ejemplares
La liberación en la Reserva Natural Corocito busca que el cocodrilo del Orinoco vuelva a ocupar sectores de la Orinoquia.
Los ejemplares liberados hacen parte de un programa de reproducción ex situ que busca aumentar las poblaciones silvestres y recuperar su presencia en los ecosistemas de la Orinoquia.
El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, destacó la importancia de fortalecer los programas de reproducción para evitar la desaparición del cocodrilo del Orinoco.
Autoridades ambientales, organizaciones de conservación y comunidades participaron en la jornada de liberación de los ejemplares de cocodrilo del Orinoco.
Veinte ejemplares de cocodrilo del Orinoco fueron liberados en la Reserva Natural Corocito, en Maní, como parte de las acciones para recuperar esta especie amenazada.

Liberan 20 cocodrilos del Orinoco en Casanare para reforzar una especie al borde de la extinción

Los ejemplares fueron liberados en la Reserva Natural Corocito, en Maní, como parte de las estrategias de conservación y recuperación del cocodrilo del Orinoco.

Una nueva acción para contribuir a la recuperación del cocodrilo del Orinoco se cumplió este sábado 5 de septiembre en el municipio de Maní, Casanare, donde fueron liberados 20 ejemplares de esta especie, considerada una de las más amenazadas de Colombia.

La jornada se desarrolló en la Reserva Natural Corocito y contó con el acompañamiento del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Policía Nacional, Corporinoquia, la Gobernación de Casanare, la Fundación Palmarito, WCS Colombia, congresistas, autoridades locales, organizaciones ambientales y comunidades del territorio.

Los animales hacen parte de programas de reproducción ex situ, estrategia que busca fortalecer las poblaciones del cocodrilo del Orinoco mediante la cría en condiciones controladas y posterior liberación de individuos en áreas donde históricamente habitó la especie.

El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, destacó la importancia de llamar a esta especie por su nombre científico y no confundirla con las babillas.

“A mí no me gusta llamarlo caimán. Este es todo un cocodrilo”, señaló el funcionario, al explicar que pertenece al género Crocodylus, mientras que los llamados caimanes corresponden a otro género.

Arjona recordó que el cocodrilo del Orinoco estuvo cerca de desaparecer debido principalmente a la caza indiscriminada para aprovechar la piel. Como ejemplo, mencionó el municipio de Orocué, donde en décadas anteriores existieron instalaciones destinadas al sacrificio de estos animales.

Una especie críticamente amenazada

El Crocodylus intermedius es uno de los mayores depredadores de agua dulce del planeta y el depredador continental de mayor tamaño de Suramérica. Su presencia está asociada principalmente a los grandes ríos y ecosistemas acuáticos de la Orinoquia.

Según explicó el ministro, hace algunos años se estimaba que entre Colombia y Venezuela sobrevivían menos de 300 ejemplares, situación que llevó a fortalecer los programas de reproducción y recuperación de la especie.

La liberación de los 20 individuos representa así un paso dentro de un proceso que requiere continuidad durante varios años para conseguir poblaciones silvestres viables y autosuficientes.

“Tenemos que seguir durante muchos años haciendo esta tarea para lograr tener en el medio natural una población viable que pueda ser autosuficiente para hacer su función ecosistémica de forma correcta”, manifestó Arjona.

Los esfuerzos no se limitan a la reproducción en cautiverio. Las estrategias de conservación también contemplan la protección de las poblaciones naturales que todavía sobreviven, la recuperación de áreas donde históricamente estuvo presente la especie y la generación de condiciones que permitan una convivencia adecuada entre las comunidades y estos grandes reptiles.

Wisirare, otro punto clave para la conservación

Durante la jornada también se destacó el papel que cumple la reserva Wisirare, en Orocué, como uno de los lugares estratégicos para la reproducción del cocodrilo del Orinoco en Casanare.

El ministro explicó que este territorio, concebido inicialmente para proyectos relacionados con la producción agrícola y el manejo de áreas inundables, terminó convirtiéndose en un importante refugio para diferentes especies de fauna y flora.

En Wisirare funciona además un centro de reproducción ex situ del cocodrilo del Orinoco, de donde proceden los ejemplares liberados en Maní.

Arjona consideró necesario fortalecer la capacidad de este centro para aumentar su eficiencia y contribuir durante los próximos años a la recuperación de la especie.

La liberación en la Reserva Natural Corocito se suma así a las acciones que buscan que el cocodrilo del Orinoco vuelva a ocupar sectores de la Orinoquia donde alguna vez tuvo una presencia significativa, y que sus poblaciones puedan recuperar progresivamente el papel ecológico que cumplen en los ecosistemas de la región.

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