Ningún sacerdote adscrito a la Diócesis de Granada se encuentra bajo amenazas de grupos al margen de la ley, reveló Monseñor José Figueroa Gómez.
El prelado de la Iglesia católica confirmó que lo sucedido con el párroco de Mesetas Omar Barrera y el sacerdote Arsen Gutiérrez quien lo acompañaba en el momento del atentado, se puede considerar como un hecho aislado.
Según las primeras versiones que le entregaron los mismos afectados, dijo monseñor, se tejen dos versiones, la primera que los individuos pretendían robarles la motocicleta y la segunda que estaban esperando a otra persona y cuando se dieron cuenta que se habían equivocado, emprendieron la huída.
Monseñor Figueroa, aseguró al Noticiero del Llano, que hoy existen plenas garantías para los sacerdotes y miembros de la iglesia puedan ejercer su labor evangelizadora en municipios como la Macarena, Uribe, Mesetas, Puerto Concordia y Puerto Rico, donde son respetados por los actores en conflicto.