Un pequeño estudiante que se dirigía a la escuela rural a recibir sus clases, fue victima de las minas sembradas por la guerrilla en pleno casco urbano de esta población.
El alcalde Róbinson Rodrigo Mora Mahecha, reveló que el menor perdió el pie izquierdo al pisar el explosivo colocado a la vera del camino rumbo al establecimiento educativo.
Explicó que las minas fueron sembradas en horas de la noche por los insurgentes con el propósito de frenar el avance la fuerza pública.
La pequeña victima fue trasladada de urgencia a Granada y posteriormente a la capital del Meta, donde se recupera satisfactoriamente.
Después del hecho, los militares antiexplosivos hallaron dos campos mas minados con trampas mortales.
En lo corrido del año, son tres personas que han resultado mutiladas al caer en estos campos minados, explicó el alcalde Mora Mahecha.
La zona se encuentra totalmente militarizada y se han tenido contacto con los insurgentes, señalan los militares.
En el área rural las tropas avanzan lentamente por los riesgos de los explosivos ocultos entre la tierra y la maleza.