Villavicencio. La instalación de un tubo para restablecer el servicio de agua a más de 40 mil habitantes del sector de Ciudad Porfía, provocó una revuelta, generando enfrentamiento entre la comunidad y la fuerza pública.
Una lluvia de bombas lacrimógenas dejo saldo de varios niños intoxicados, pánico de los padres que corrieron presurosamente a los colegios para proteger a sus hijos, fuertes choques entre agitadores y unidades del ESMAD, y heridos en la policía y ciudadanía.
La secretaria de gobierno municipal, Lina Carolina Díaz, responsabilizó de los hechos a los que llamó saboteadores y dijo que algunos miembros de la comunidad en forma irresponsable colocaron a niños y mujeres embarazadas como escudo para enfrentar a la fuerza pública.
Por su parte, en un comunicado, los dirigentes de Ciudad Porfía señalaron que después de varios días de estar afectados por la falta de agua, al ser arrastrada una parte de la red por la avalancha del rio Ocoa, se trabajo con la empresa CONSTRUAGUAS y el jueves se normalizó el servicio.
Posteriormente, cuando ya se habían culminado los trabajos, llegaron los técnicos de la EAAV escoltados por el ESMAD a reparar la red, pero ya se había cumplido con la labor y se iniciaron los choques.
La situación en Ciudad Porfía es delicada y durante los años de litigio por el manejo del acueducto comunitario se han registrado casos de violencia y sangre.
El alcalde Héctor Raúl Franco Roa, señalo que esta cumpliendo con las disposiciones legales de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, que le dio el manejo a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio, en vista a que las dos presuntas organizaciones del litigio están impedidas para operar.