Los seis premios mayores de la Lotería del Meta que han quedado en poder del público durante los sorteos de los primeros seis meses del año, tienen en apuros económicos a la entidad.
Según lo explicó el gerente Jairo Antonio Cruz, a pesar de la buena suerte de los compradores, el que caiga un premio mayor, representa un apretón en las finanzas y el golpe es mayor cuando caen de manera consecutiva, como ha venido ocurriendo, pues los ingresos no superan el 6 % a la fecha.
El caso más patético es el nuevo mercado de la costa, donde cayeron dos mayores en Barranquilla y Cartagena.