Sedna, es mucho más pequeño que la Tierra, la Luna y un poco menor que Plutón. Rojo, frío, brillante, con una órbita elíptica muy larga. Son características del candidato con más credenciales para aspirar a un asiento entre los hoy nueve planetas del sistema solar.
En el instituto tecnológico de California lo bautizaron "Sedna" en homenaje a la diosa de los esquimales. Este planeta está 90 veces más lejos que la Tierra del Sol (queda 900 veces más apartado cuando alcanza el punto más lejano de su órbita) en la periferia misma de nuestro sistema planetario, tres veces más lejos que Plutón, hasta ahora el más distante.
Michael Brown, principal descubridor de Sedna, dice que no es un planeta y tampoco Plutón lo sería. La importancia del hallazgo es su origen. Proviene de la nube de Oort, donde nacen los cometas y que se ubica en la periferia del sistema solar. Y refuerza la idea de que, al comienzo de nuestro sistema, al Sol lo acompañaban otras estrellas cercanas que luego se alejaron