Los continuos superávit presupuestales arrojados por la Alcaldía en los últimos cinco años son producto de una baja ejecución presupuestal.
Así lo reveló una auditoria adelantada por la Contraloría municipal, donde se demuestra el marcado interés de los ejecutivos locales, en las vigencias 2.004 a 2.007 de generar exceso de liquidez en la tesorería. Situación que ha sido aprovechada para realizar inversiones en fideicomisos o fiducias, con los resultados hasta ahora vistos.
La situación ha generado que se priorice la rentabilidad económica, antes que la inversión social, trayendo como consecuencia directa que se pongan en alto riesgo los dineros allí depositados, dijo el Contralor Héctor Alfonso Cuellar.