Villavicencio. La muerte de dos labriegos, la desaparición de una líder comunal y los cruentos combates de la fuerza pública y los grupos ilegales, creó un ambiente de terror en la zona del Alto Ariari.
Voceros de las instituciones campesinas denunciaron que las organizaciones armadas ilegales, están atacando a los pobladores de la zona rural.
El sindicato de trabajadores agrícolas independientes del Meta y la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria pusieron en conocimiento del Alto Comisionado para las Naciones Unidades, la Defensoría del Pueblo, la Personería Municipal y la Procuraduría, el crimen de los campesinos Nelson Murillo Taborda y Nilson Ramírez, ultimados al parecer por grupos de autodefensas en la zona de El Castillo en el Meta.
A sí mimos denunciaron la desaparición de Alba Nelly Murillo, presidenta de la vereda la Esmeralda.
De igual manera informaron que el 29 de agosto último unidades del ejército quienes se identificaron como grupo Gaula del batallón 21 Vargas, allanaron las viviendas de los campesinos, Liderman Murillo Taborda y Vidal Loaiza Yate.
Luego de estar dentro de las casas, los militares amenazaron de muerte a las dos personas tras señalarlos de poseer armamento para la guerrilla de las FARC.
Los voceros de los campesinos señalaron que los combates, recrudecidos en los últimos días por la ofensiva militar, podría generar un desplazamiento de la población rural a los centros urbanos.
Señalan las organizaciones sindicalistas que es urgente que el gobierno proteja a los campesinos de la zona y se inicien las investigaciones sobre las muertes y desapariciones en El Castillo.