Ganaderos, productores y empresarios advierten que el deterioro del corredor Puerto Gaitán-Cumaribo está encareciendo el transporte, poniendo en riesgo el abastecimiento y afectando la salida de la producción. Invías realizará el 2 de octubre una visita técnica al corredor.
El problema empieza mucho antes de que un camión quede atrapado en el barro.
Empieza cuando un productor calcula cuánto tardará en sacar su ganado, cuando un transportador sabe que un viaje puede convertirse en varios días, cuando el combustible no llega a Cumaribo o cuando un medicamento tarda más de lo previsto en alcanzar su destino.
Por eso, ganaderos y productores del Vichada volvieron a levantar la voz para pedirle al Gobierno nacional que atienda las condiciones de las vías que conectan al departamento con el resto del país.
El reclamo se concentra especialmente en el corredor Puerto Gaitán-Cumaribo, con preocupación particular por el tramo Puente Arimena-El Viento, una ruta utilizada para movilizar ganado y productos agrícolas, pero también para ingresar alimentos, medicamentos, combustible e insumos necesarios para las actividades productivas y la vida cotidiana de las comunidades.
Hace apenas unos días, camioneros que transitaban entre El Mango y Cosargo llegaron a permanecer cuatro días varados, una situación que volvió a poner sobre la mesa las dificultades que enfrentan quienes utilizan esta ruta para entrar y salir del Vichada.
Ahora el reclamo tiene nuevas voces.
Son las de los ganaderos, agricultores y empresarios que dependen de ese mismo corredor para sacar sus productos y recibir los insumos que necesitan para trabajar.
El llamado es directo: que el Gobierno nacional mire hacia el Vichada y atienda de manera definitiva las condiciones de sus vías.
"Los ganaderos y productores enviamos un SOS al presidente Abelardo De la Espriella, con este clamor: Presidente, mire para el Llano, mire para el Vichada", manifestó Nidia Daisy Millán Romero, una de las voces que ha llamado la atención sobre la situación.
Una vía que cambia con la lluvia
En temporada de lluvias, las dificultades se multiplican.
Según el relato de los productores, algunos caños pueden permanecer desbordados durante varios días, mientras los caminos de ripio y arcilla se deterioran rápidamente.
El resultado son vehículos atrapados, recorridos que se prolongan durante días y dificultades para garantizar el abastecimiento.
"Hay momentos en los que los caños duran hasta ocho días desbordados y no podemos movilizarnos. Los insumos no llegan y los productos tampoco pueden salir", explicó Millán.
La afectación no se limita a la ganadería.
En la zona también se moviliza producción de palma, arroz, soya, cacao y miel, además de los insumos requeridos para mantener esas actividades.
En Cumaribo, el problema adquiere una dimensión adicional: el combustible es fundamental para los generadores que permiten mantener el servicio de energía eléctrica del municipio.
Una interrupción prolongada en el suministro de diésel podría terminar afectando servicios esenciales como salud, educación y comunicaciones.
El reclamo llegó al Congreso y a Invías
La preocupación quedó formalizada en un derecho de petición presentado ante Invías el 23 de julio por el representante a la Cámara por Vichada, Juan David Londoño Arango.
Londoño, quien actualmente ocupa una curul por ese departamento, ha señalado entre sus prioridades la infraestructura y la conectividad para el desarrollo productivo del Vichada.
En la petición se advierte que algunos desplazamientos por el corredor pueden extenderse hasta seis días, con consecuencias directas para el ingreso de alimentos, combustible, medicamentos e insumos.
El documento también puso sobre la mesa el impacto que una interrupción en el transporte de combustible podría generar sobre el servicio de energía eléctrica de Cumaribo.
El representante pidió intervenir los puntos críticos y revisar las condiciones del Contrato 974 de 2021, relacionado con el tramo Puente Arimena-El Viento.
También solicitó atención para el sector Cruce Carimagua-El Viento, además de una visita técnica y una mesa de trabajo con autoridades nacionales, departamentales y municipales.
El golpe también se siente en el ganado
Para los ganaderos, el mal estado de la vía no es solamente un problema de movilidad.
Cada día adicional en carretera puede representar pérdidas.
El diagnóstico presentado por el sector advierte que los animales pueden perder entre 10 % y 18 % de su peso durante las esperas provocadas por las condiciones de la vía, mientras que los costos de los fletes pueden llegar a duplicarse o triplicarse.
La situación adquiere mayor relevancia en un departamento cuya economía depende en buena medida de la producción rural y de la posibilidad de llevarla hacia los mercados.
El problema, en otras palabras, no termina en el punto donde acaba la carretera.
También llega al precio del transporte, al productor, al comerciante y finalmente al consumidor.
Invías ya puso fecha
La respuesta de Invías llegó el 4 de septiembre.
La entidad informó que desarrolla un proyecto para la conexión Puente Arimena-El Viento-Santa Cecilia, dentro del programa Vías para la Legalidad y la Reactivación Visión 2030, que contempla el mejoramiento de aproximadamente 20 kilómetros y acciones para mantener la transitabilidad del corredor.
El proyecto no es nuevo. El contrato 0974 de 2021 comprende el tramo Puente Arimena-El Viento y contempla, además, actividades de mantenimiento del corredor. En documentos oficiales de Invías aparece como una intervención de largo plazo, con un plazo contractual de 114 meses.
Pero ahora los productores quieren que la discusión salga de los documentos y llegue a la carretera.
Invías propuso realizar el 2 de octubre la visita técnica solicitada por Londoño.
Ese día, representantes de la comunidad, productores y autoridades tendrán la oportunidad de mostrar directamente las condiciones del corredor y plantear las dificultades que enfrentan durante los periodos de lluvia.
El Vichada espera algo más que una visita
Para los productores, la fecha se convirtió en un punto de expectativa.
La preocupación es que la visita no termine solamente en un recorrido, fotografías y un nuevo informe.
Lo que esperan es que permita definir acciones concretas para garantizar la transitabilidad de una vía de la que depende buena parte de la actividad económica y del abastecimiento de municipios como Cumaribo.
"Necesitamos que el Gobierno mire lo que está pasando en el territorio y que podamos construir una solución real para nuestras vías", sostuvo Millán.
El 2 de octubre, entonces, la discusión tendrá que abandonar los escritorios y llegar al barro, a los caños desbordados y a los kilómetros que productores y transportadores conocen de memoria.
Porque el Vichada no está pidiendo solamente una carretera para viajar.
Está pidiendo una vía para sacar su producción, recibir alimentos, transportar combustible y mantener conectado un departamento que tiene qué producir, pero que necesita cómo moverlo.