Al mejor estilo de la famosa historia “La culpa es de la vaca”, la Registraduría Nacional del Estado Civil y la firma UNE se responsabilizan mutuamente del fracaso informático que hubo en las elecciones a la Cámara, Senado y Parlamento Andino.
Por un lado están las fallas evidentes de la Registraduría que contrató, sin llevar a licitación, a una firma con poca experiencia en elecciones, como lo es UNE, la poca pedagogía que se le hizo a la comunidad en cuanto al manejo de los tarjetones y la falta de los mismos en varias partes del país, sólo por citar algunos.
En el otro lado, está UNE quien subcontrató varias firmas en todo el país para que se encargaran de la sistematización de los votos y que fue un total fracaso en su software.
En Arauca, las cosas van de mal en peor: La Registraduría permitió que jurados de votación que no asistieron a la capacitación, ejercieran sus funciones en las elecciones y esa es una de las razones por la cual 19 mesas de votación, correspondientes al 5% de los votos en el departamento, se quedaron sin informar.
Hubo restricciones al ejercicio periodístico porque no estaba claro para las autoridades que la prensa está eximida de las prohibiciones del decreto 022 de la Alcaldía de Arauca en cuanto al uso de cámaras fotográficas y de vídeo, así como celulares en el puesto de votación, lo que causó retrasos a la hora de informar a la comunidad del minuto a minuto en las elecciones.
Por si esto fuera poco, la firma encargada de la sistematización del proceso electoral, ING Sistems, no solo presenta fallas a la hora de emitir rápidamente los boletines informativos del pre-conteo, sino que uno de sus funcionarios, al parecer, se autoamenazó para poder marcharse del departamento sin cumplir con su responsabilidad, poniendo en riesgo las elecciones mismas.
José Alberto ‘El Che’ Peroza, ex candidato al Senado: “La culpa es de la Registraduría pues las elecciones están entre sus deberes constitucionales y por contratar una firma sin experiencia. Ella es la responsable.”
José Luis Sayago, ex delegado de la Registraduría: “La responsabilidad es de la firma contratista por las fallas en su software que están poniendo en tela de juicio estas elecciones porque hemos retrocedido al menos unos 20 años en el manejo de este proceso”.
Y para usted, amigo lector, ¿De quién es la culpa? Opine.